Región del Bío Bío

hrs

"El profesor me dijo que a Coke lo lanzaron": la declaración real del cura del Caso Matute ante jueza

logo BioBio Chile
Escrito por:BioBio Chile

—Mientras avanzábamos, de repente [el profesor] me dijo que Coke había sido lanzado, la verdad es que me hace el movimiento de vaivén con las manos como demostrándome que lo habían lanzado, agregando que había sido cerca de donde yo vivía.

Esa es sólo una parte de la última declaración que prestó el retirado sacerdote agustino Andrés San Martín Alvial ante un juez de la República. Ocurrió el 4 de octubre de 2014, ante la ministra en visita por el caso de Jorge Matute Johns, Carola Rivas.

Su nombre fue y es figura clave del caso: aseguró conocer el destino del joven universitario bajo el inviolable secreto de confesión. Sin embargo, la doctrina católica le impidió revelar los detalles obtenidos bajo el Sacramento de la Reconciliación.

Hoy, con el exitoso —y polémico— estreno de la serie de Netflix Alguien tiene que saber, inspirado en el caso acaecido en Concepción, San Martín volvió a aparecer en la palestra pública. Su figura, interpretada en la adaptación por Gabriel Cañas, es uno de los personajes centrales de la trama de ficción inspirada en hechos reales.

Esta es su declaración real ante la justicia.

El acompañamiento pastoral

Profesor de Matemáticas y director de un colegio, el sacerdote agustino partió contando que con María Teresa Johns, madre de Jorge, hizo un acompañamiento pastoral a solicitud del padre Carlos Puentes.

—La idea era que ella aceptara con resignación la muerte de su hijo. Aclaro en este punto que la información que yo entregué en la homilía de la misa de 27 de febrero de 2003, no era primera vez que yo se la indicaba a la señora Johns. Ese día yo lo dije en público y durante la misa, pero no era primera vez que yo la enfrentaba con esa realidad —lanzó.

San Martín se refiere a la misa en la que se conmemoraba el cumpleaños de Coke. En la oportunidad, Johns pidió al entonces cura que, en las peticiones, rogara por la aparición del joven universitario. Él respondió que no podía hacerlo: para entonces ya había recibido la confesión con el destino de Matute que —según se desprende de sus palabras— apuntaban a que había sido asesinado.

—Ella no había logrado que en las parroquias de Concepción le celebrasen la misa de su hijo pensando en su aparición. Ella me sorprende en esa misa al colocarlo como intención para que aparezca. En esa época mi vida no giraba en torno al caso Matute, mi función era solo este acompañamiento pastoral.

“Había sido lanzado”

San Martín contó que esa labor al principio fue con “bastante dificultad”, pero que luego se ganó la confianza de María Teresa. Fue en medio de ese trabajo espiritual que ella le contó de la existencia del profesor Mario Quiroz. Él estaba organizado un encuentro sobre el duelo.

—Yo solo la iba a acompañar a dejarla, no tenía ninguna intervención acordada en ese seminario y tampoco me iba a quedar. Esa fue la primera vez que conocí y vi al Sr. Quiroz, él nos esperaba en la puerta del auditórium, me consultó cuál era mi labor con la señora Johns y yo le dije que estaba haciendo un trabajo pastoral con ella, en términos de resignación —aclaró San Martín.

Y prosiguió:

—Mientras alguien bajaba a la señora Johns hacia el auditórium, yo me quedé un rato con Quiroz, pues él me insistía que me quedara y los acompañara. Finalmente me convenció, así seguimos caminando por el pasillo del auditórium y me siguió conversando mientras avanzábamos y de repente me dice que Coke había sido lanzado. La verdad es que me hace el movimiento de vaivén con las manos como demostrándome que lo habían lanzado, agregando que había sido cerca de donde yo vivía. En ese momento, la conversación terminó, se prendieron las luces y yo me subí al escenario junto con la señora Johns. Nunca más conversé con el señor Quiroz sobre el tema concreto de Matute.

El retirado sacerdote explicó que hubo una segunda oportunidad en la que conversó con él.

—El señor Quiroz pasó por la Parroquia, conversamos temas privados de su situación personal, nada del caso Matute. Yo no le hice ninguna pregunta sobre lo que me había revelado antes en el Seminario. Nunca recibí de Quiroz una confesión como sacramento. Es falso que haya recibido como secreto de confesión por parte de Quiroz algún antecedente del caso Matute. Después me sorprendió su muerte —atestiguó.

“Nunca me sentí utilizado por Arenas”

Mario Quiroz había salido a la palestra pública luego de que el detective Héctor Arenas señalara que Quiroz (37) entregó una versión sobre lo ocurrido a Jorge Matute al cura. El académico de la Universidad de Concepción apareció muerto el 14 de abril de 2001 en el fundo Las Escaleras, en las cercanías a Ramuntcho, Hualpén. Estaba al interior de su automóvil, calcinado y con las puertas bloqueadas. Su muerte fue catalogada como un suicidio. El expediente de ese caso hoy está desaparecido.

San Martín continuó con su alocución:

—Con posterioridad a la muerte del señor Quiroz, una de sus hermanas fue a consultarme si yo había atendido a su hermano, porque como se había dicho que se había suicidado, ella quería recabar algún antecedente sobre el particular, nada más.

El exreligioso también abordó su relación con el excomisario de la PDI, Héctor Arenas, quien participó y lideró las pesquisas. Dijo, por ejemplo, que él efectivamente le había contado al detective la “pista y gesticulación” que le había hecho Quiroz durante el seminario.

—Por tal razón, lo acompañé a la Laguna Los Batros porque asocié dicha diligencia a los hechos que me había relatado Quiroz. Efectivamente esa fue una especie de colaboración, porque si realmente aparecía yo podría haber contenido a la señora Johns. También recuerdo haber acompañado a Arenas en otras diligencias, no las puedo precisar en el tiempo, ni tampoco los lugares que concurrí.

San Martín también recordó haber ido con Arenas al Manhattan de la Vega Monumental, “con la intención de mostrar los lugares donde la juventud se divertía, sobre todo porque la iglesia estaba pendiente del Encuentro Mundial de Jóvenes que se realizaría en dicha época”.

—Nunca me sentí utilizado por el comisario Arenas, nunca sentí que Arenas intentara validar sus diligencias con mi presencia —aseguró.

Un secreto de confesión

En su declaración, el expárroco aprovechó la instancia para descartar que fuera a Roma a solicitar una dispensa para revelar alguna conversación con Quiroz. Si bien reconoció el viaje, sostuvo que fue “por otra razón”.

—Yo como Agustino llegué a la casa General de la Orden, allí tomé contacto con uno de los Superiores de la Orden, con quien me entrevisto y le hago saber lo que me está pasando, y él me reitera que el secreto de confesión lo debo guardar hasta la muerte.

Según contó, cuando recibió el secreto de confesión, le hizo saber a la persona que él debía acudir donde el Padre Carlos Puentes para entregarle esa información.

—Luego llamé a Puentes para advertirle que iba a ir posiblemente este señor, para que lo recibiera. Nunca supe si finalmente fue a hablar él. Mi preocupación en ese momento fue solamente remitir al confesante donde Carlos Puentes. Luego de esta confesión, yo empecé mi labor de acompañamiento con la señora Johns, con harta paciencia hasta que me aceptara e iniciando un trabajo de resignación, que aceptara la muerte de su hijo.

San Martín añadió que luego de la misa del 27 de febrero de 2003 la relación con María Teresa se distanció.

—Por cierto [ella] me insistía en que yo le revelara los hechos de la confesión (…) Debo señalar que respecto de los hechos mismos de la confesión que recibí yo nunca he dado pistas, no puedo realizarlo: las pistas a que me refería solo son aquellas que me había indicado Quiroz en la conversación que me referí —sentenció.

Si tienes alguna información del caso, comunícate con nosotros al +56 9 7334 9223.