Chile

hrs

Negoció, cumplió y dividió: el decisivo rol del PDG en la aprobación de la megarreforma del Gobierno

logo Megam Ossandón
Escrito por:Megam Ossandón

En una votación estrecha y cruzada por negociaciones de último minuto, el Partido de la Gente (PDG) terminó siendo clave para que el Gobierno lograra aprobar en la Cámara la ley de Reconstrucción y despacharla al Senado.

La colectividad cumplió el compromiso político adquirido y aportó votos decisivos para que el proyecto fuera aprobado tanto en general como en particular.

Pero también fueron clave para salvar artículos estratégicos del proyecto, entre ellos la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23%, la reintegración tributaria y la controvertida invariabilidad tributaria por 25 años para nuevas inversiones, uno de los puntos más resistidos durante la discusión.

Cómo el PDG salvó los artículos clave de ley de Reconstrucción

La bancada del partido de Franco Parisi había anunciado con anticipación que respaldaría la idea de legislar la megarreforma, luego de alcanzar un acuerdo con el Ejecutivo que incluyó el ingreso de un proyecto para compensar el IVA en la compra de pañales y medicamentos, iniciativa que será revisada próximamente en las comisiones de Desarrollo Social y Hacienda.

“El PDG respeta la palabra empeñada y estarán los 13 votos para votar a favor en general”, señalaron desde la bancada en un comunicado difundido horas antes de la sesión.

Y así ocurrió. Los 13 diputados del partido respaldaron la aprobación en general de la megarreforma.

El escenario era diferente al pasar a la discusión en particular. Allí el PDG optó por entregar libertad de acción a sus parlamentarios, una fórmula que buscó contener las diferencias internas respecto de algunos puntos sensibles del proyecto, especialmente la invariabilidad tributaria por 25 años para nuevas inversiones.

Desde la bancada, en todo caso, insistieron en que la medida respondía a razones prácticas, como la existencia de cerca de 120 indicaciones, y no a una fractura interna.

El diputado y jefe de bancada PDG, Juan Marcelo Valenzuela, señaló que “dimos libertad de acción, pero hay pilares fundamentales que los votamos unidos como bancada (…) siempre vamos a estar alineados con las necesidades del chileno de a pie”.

Según el diputado Patricio Briones, en la votación en particular apuntaron directamente a cuidar el bolsillo de la clase media: “Este es un proyecto de largo aliento y vamos a estar pendientes de todo lo que suceda de aquí a cuando tengamos el proyecto perfeccionado por el Senado, y darle consistencia a nuestra postura”.

Rebaja de impuestos, reintegración e invariabilidad tributaria

La prueba más compleja para el oficialismo fue precisamente la invariabilidad tributaria, uno de los artículos más resistidos de la reforma y considerado central para el Ejecutivo. La norma terminó aprobándose con 81 votos a favor, apenas tres más de los 78 requeridos. Valenzuela se abstuvo.

Hasta último momento, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, intentó sellar un entendimiento con el PDG para asegurar un respaldo ordenado. Sin embargo, las conversaciones no prosperaron por las diferencias al interior de la bancada.

Pese a ello, una parte de los parlamentarios del PDG terminó entregando los votos suficientes para salvar uno de los artículos estratégicos del proyecto.

Asimismo, en reintegración tributaria y rebaja de impuestos a las empresas, hubo una votación dividida de la bancada; en Sala Cuna y eliminación de contribuciones votaron todos a favor, mientras que en eliminación de la franquicia Sence, votaron en bloque en contra.

“Racionalidad transaccional”

Para Marco Moreno, decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones UCEN, el rol del PDG en esta votación confirma algo que a su juicio ya se ha vuelto estructural en el actual Congreso:

“Su comportamiento político responde menos a una lógica ideológica clásica y más a una racionalidad transaccional y pragmática. Para el Partido de la Gente, apoyar el corazón de la megareforma les permite exhibir resultados concretos ante sus electores y mostrar capacidad de incidencia real sobre el Ejecutivo. En política, especialmente para partidos bisagra, no solo importa diferenciarse, también importa demostrar utilidad”, señaló Moreno.

La señal política terminó siendo doble: el partido cumplió el compromiso que había adquirido con el Gobierno, pero también exhibió matices internos al momento de entrar al detalle de una reforma que dividía posiciones. Aun así, el resultado final dejó al Ejecutivo con la tarea cumplida y al PDG reivindicando su capacidad de negociación.