El gobierno celebró la detención de Jorge Huenchullán en Temucuicui mediante una operación aerotransportada ejecutada en horas de la madrugada.
El vocero de esa comunidad mapuche estaba prófugo desde el año 2021 y era uno de los principales líderes de la Resistencia Mapuche Malleco, una de las organizaciones más radicalizadas de la macrozona sur. La operación marcó un hito en los esfuerzos del Estado por recuperar el control de territorios donde su presencia ha sido sistemáticamente resistida.
Sin embargo, la detención de Huenchullán reavivó una antigua polémica sobre el estado de la seguridad en La Araucanía y las capacidades reales del gobierno para cumplir sus promesas en la materia.
En esta entrevista con Tomás Mosciatti, Pablo Urquízar, abogado y coordinador del Observatorio de Crimen Organizado y Terrorismo de la Universidad Andrés Bello, analiza las implicancias del operativo, las debilidades institucionales que persisten en la zona y las dudas que rodean al plan de seguridad del gobierno.
PDI golpea al corazón de Temucuicui y detiene a Jorge Huenchullán tras extraerlo en helicóptero
Martes 19 Mayo, 2026 | 06:39
El operativo en Temucuicui y el control territorial
—Un operativo aerotransportado, disparos en la noche, una especie de comando que logra la detención de Jorge Huenchullán, que estaba prófugo desde 2021. ¿Comienza el Estado a recuperar el control en Temucuicui?
Lo ocurrido es de gran importancia por tres razones. Primero, porque Jorge Huenchullán es uno de los cabecillas de la orgánica radicalizada y terrorista presente en esa zona, que es la Resistencia Mapuche Malleco, una de las más peligrosas de la macrozona sur. Estaba prófugo desde el año 2021, precisamente a raíz de un operativo policial en donde fueron repelidos 800 policías de investigación y fue asesinado el subinspector Morales Balcázar. En segundo lugar, desde el punto de vista del operativo mismo: una coordinación del Ministerio Público, la Policía de Investigaciones, también Carabineros y el Ejército. De hecho, se llama Operación Tridente por la participación de las tres instituciones. Y en último lugar, es importante desde el punto de vista de la operación misma, porque desde el retorno a la democracia yo no he visto una operación tan quirúrgica de ese nivel para efectos de poder lograr lo que todos esperamos, que es el control del Estado en ese territorio.
—Está bien, pero dicho eso, que en una parte del territorio chileno haya que llegar en helicóptero de madrugada con fuerzas policiales y militares para extraer a Huenchullán e irse, en medio de disparos, es porque las policías no pueden permanecer ahí. ¿Eso quiere decir que hay un control sólo por un momento, pero no permanente de ese territorio?
Absolutamente. Recordemos que fue en Temucuicui donde la entonces Ministra del Interior, Izkia Siches, el año 2022 intentó ingresar, pero fue repelida a balazos. En segundo lugar, no se hace el censo desde hace mucho tiempo en Temucuicui. También, lo que ocurrió el 7 de enero del año 2021, con más de 800 policías de Investigaciones que no pudieron entrar. En ese sentido, hay un lugar del territorio que ha estado muy afectado. Pero no sólo ese lugar: hay otros lugares también en la macrozona sur que están en la misma situación; por ejemplo, el fundo Pidenco, donde está la Coordinadora Arauco Malleco. Hay otras personas también que viven en la macrozona sur en situaciones completamente anormales. Pensemos en el caso del Molino Grollmus: Christian Grollmus hoy día vive con carabineros e infantes de marina en el patio de su casa. ¿Qué otra parte del territorio vive así? Y por lo tanto, lo de Huenchullán es una noticia positiva, pero en ningún caso es permanente.
—A propósito de Pidenco, en ese fundo está sepultado Pablo Marchant, integrante de la Coordinadora Arauco Malleco. La justicia ordenó la exhumación de ese cadáver. Ha habido dos operativos, el último con fuerzas del Ejército, con Carabineros, con PDI, con vehículos blindados, y fueron rechazados. Hasta el día de hoy no se puede cumplir esa orden judicial.
Es una realidad, es un hecho público y notorio. Y, por lo tanto, desde esa perspectiva, lo de Huenchullán es una noticia positiva, porque Temucuicui es uno de los lugares más complicados de penetrar por parte del Estado desde hace mucho tiempo, no solo hoy. Y en ese sentido, fue una gran labor que se hizo por parte del Ministerio Público en conjunto con las policías.
—En una oportunidad, fuerzas policiales entraron a Temucuicui, fueron a la casa de Jorge Huenchullán, la encontraron con candado y no pudieron entrar porque el tribunal no había dado la facultad de descerrajar inmuebles, lo que es lo habitual. En otra oportunidad, lo encontraron en un hospital, fue detenido, tenía que ser formalizado, pero la Corte de Apelaciones de Temuco determinó que esa detención era ilegal y lo dejó libre. ¿Hay una justicia para La Araucanía y otra para el resto del país?
La Araucanía tiene sustratos ideológicos en la justicia, en el Estado en su conjunto. Hay una cierta romantización de lo que está ocurriendo y también algo muy importante: la corrupción. Recordemos que había un funcionario del Poder Judicial, que durante 12 años prestó servicio en el Tribunal de Garantía de Traiguén, que estaba vinculado con orgánicas radicalizadas y terroristas de la zona. Cuando fueron a detenerlo por parte de Carabineros y para poder entrar a la casa, tuvieron que pedirle permiso a seis jueces, porque todos los jueces se inhabilitaron porque lo conocían. Desde esa realidad, evidentemente es una problemática que lleva más de 30 años, que todavía no se puede solucionar en su totalidad, y que ha tenido una serie de componentes vinculados a la ideologización, la romantización y también la corrupción en el sistema.
—¿Hay más facilidades para el mundo mapuche, una aplicación de la ley más laxa? Hago esta pregunta porque en la anterior operación en Temucuicui fueron detenidas cinco personas, y solamente una quedó detenida, las otras quedaron con arresto domiciliario. ¿Pero cómo se va a controlar el arresto domiciliario si no se puede entrar? ¿Los jueces saben que dictan una medida que no se puede controlar?
Yo creo que cada vez hay una mayor unidad de acción del Estado, y cuando hablo de Estado, hablo de los tres poderes del Estado, no sólo el Ejecutivo, Legislativo, sino también el Judicial. Pero, sin lugar a duda, hay una base que sigue complejizando, sigue complicando y que tiene un tinte ideológico, un tinte de romantización y también un tinte de corrupción.
Armas, crimen organizado y narcotráfico
En Temucuicui los policías fueron recibidos a balazos. En el anterior allanamiento fueron encontradas armas y una era de un armero de Panguipulli que hoy se encuentra fugado. El año pasado, en diciembre, fue encontrada una persona con cinco subametralladoras. ¿De dónde vienen estas armas?
Hay armas de guerra, derechamente. Todo indica que han llegado desde Santiago o también de Argentina, o sea, incluso fuera de las fronteras del país. Se trata de una complejidad mayor, que no sólo tiene que ver con las cuatro regiones. La macrozona sur se vincula con Argentina, se vincula también con el crimen organizado y el narcotráfico de Santiago y también con fuera de la frontera. Recordemos que las armas que se utilizaron en el asalto a Brink´s en Rancagua fueron utilizadas también en la macrozona sur.
—En ese asalto en Rancagua había policías involucrados. ¿Qué vasos comunicantes hay entre la macrozona sur y el ataque a ese transporte de valores en Rancagua?
Bueno, parte de la orgánica radicalizada y terrorista mapuche habla de una motivación política, de un conflicto que ellos denominan ancestral. Pero la verdad es que lo que hay son delitos puros y duros, un afán lucrativo a través de ilícitos. Eso es lo que está presente. Y en ese contexto, el hilo conductor es el dinero.
—¿Están aumentando los atentados en la macrozona sur en estos instantes? Si es así, ¿qué es lo que cambió?
Hay que verlo en perspectiva. Entre el año 2021 y el año 2025, los hechos de violencia en la macrozona sur disminuyeron un 79%. Eso es un dato objetivo, según cifras oficiales de Carabineros de Chile. Es una noticia positiva. Sin embargo, hay que entender que estamos hablando de crimen organizado y terrorismo. Cuando el Estado actúa frente a la delincuencia común, el delincuente común se inhibe. Sin embargo, cuando el Estado actúa frente al crimen organizado y el terrorismo, el delincuente del crimen organizado o el terrorista reacciona. Y eso es lo que estamos viendo. Ocurre un atentado en la comuna de Lautaro, en el contexto del operativo que se realizó en Temucuicui. Por lo tanto, que existan atentados no significa que no se vaya en la línea correcta, sino que puede leerse como una reacción, precisamente, por la mayor presencia y eficacia del Estado en su combate contra esos delitos.




