La presunta red de financiamiento y control que une a la dirigencia de Huachipato con Azul Azul, concesionaria que administra al club Universidad de Chile, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo.
De acuerdo a antecedentes revelados por Ciper Chile, la Fiscalía expuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago nuevos movimientos financieros que apuntan a una estrecha relación entre ambas instituciones, en medio de la investigación por el denominado caso Sartor.
El foco está puesto en el abogado José Ramón Correa, actual director de Azul Azul, quien habría adquirido las acciones que pertenecían a la familia Schapira -el 21% de la concesionaria- utilizando recursos provenientes de personas vinculadas históricamente al club acerero, específicamente 7,5 millones de dólares.
Según la investigación, detrás de la operación aparece Sportscap Credit Fund LLC, fondo de inversión constituido en Delaware, Estados Unidos, y administrado por Patricio Kiblisky —expropietario de Ñublense— junto a Jacques Gliksberg, socio del exdueño de Huachipato, Victoriano Cerda.
Pero los vínculos no terminan ahí. El fiscal Juan Pablo Araya sostuvo que el mismo fondo facilitó US$18 millones a Bulla Spa, sociedad creada por Michael Clark tras adquirir el 63% de las acciones de Azul Azul, una operación que hoy también está bajo cuestionamiento.
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Miércoles 06 Mayo, 2026 | 15:08
A ello se suma otro antecedente que refuerza la tesis de la Fiscalía sobre la existencia de “una red”. En 2024, Sportscap otorgó además un préstamo por US$3,6 millones destinado a financiar la compra de Huachipato a Victoriano Cerda y Marcelo Pesce, operación encabezada actualmente por Hernán Rosenblum.
José Ramón Correa defendió en diálogo con Ciper su participación en la operación y aseguró que actuó directamente con los administradores del fondo.
“Fui yo quien lo contactó (a Kiblisky) para pedir el financiamiento de Sportcap, sabiendo que ese Fondo financiaba y había financiado operaciones de fútbol tanto a nivel local como sudamericano”, expresó.
“Las condiciones las conversamos directamente con ‘Patrick’, sin que interviniera nadie más”, agregó el director de Azul Azul, quien además descartó que Michael Clark tuviera conocimiento previo de la compra de acciones a la familia Schapira.
Así, mientras la investigación avanza, comienzan a aparecer piezas que podrían explicar una de las relaciones más comentadas del fútbol chileno en la última década.




