Marcelo Bielsa habló tras la derrota 1-0 ante España que dejó a Uruguay fuera del Mundial 2026 y asumió la responsabilidad con una autocrítica implacable. Desde el comienzo de la conferencia, cuestionó el sentido de las preguntas, señalando que, como responsable del desempeño del equipo, nadie está dispuesto a escuchar explicaciones y que es natural que así sea. Afirmó que las consultas no buscan respuestas, sino expresar sobre él la decepción por su trabajo, algo que consideró comprensible.
Al evaluar el rendimiento de Uruguay en el torneo, admitió fallas propias del juego y subrayó que el equipo no alcanzó una relación aceptable entre ocasiones creadas y goles convertidos. Sostuvo que, si se midieran los merecimientos, debieron haber sumado siete puntos, aunque remarcó que lo correcto es asumir la frustración de periodistas e hinchas y aceptarla como el principal responsable.
Respecto a decisiones puntuales ante España, explicó que Fernando Muslera pidió salir en el entretiempo y que reemplazó a Federico Valverde por Federico Viñas para agregar potencia al ataque, atendiendo a las características de los futbolistas involucrados.
Bielsa cerró con una reflexión dura sobre su ciclo: afirmó que, sin resultados, cualquier aporte de un entrenador pierde sustento. En esa línea, dijo que el cuarto puesto en las Eliminatorias y el tercer lugar en la Copa América carecen de valor a la luz de la eliminación mundialista, y que su paso por la selección uruguaya “no dejó nada”.




