Cinco carabineros de la región del Biobío arrojaron positivo en un test de drogas, entre ellos un prefecto de la institución. Dos funcionarios ya fueron dados de baja. Los resultados se obtuvieron mediante un examen de orina y todos quedaron sujetos a sumario administrativo, mientras se determina con precisión la sustancia consumida.
El general jefe de Zona del Biobío, Renzo Miccono, señaló que dos de los cinco efectivos fueron desvinculados por haber usado un fármaco que requiere receta, sin contar con la prescripción ni un tratamiento acreditado. La pesquisa se centra en la fentermina, un supresor del apetito de la familia de las anfetaminas.
Miccono detalló que se espera la contramuestra de laboratorio y confirmó que entre los involucrados figura el prefecto de la provincia de Biobío. Indicó, además, que en dos casos se revisa que las recetas presentadas concuerden con lo detectado en el test, y en un tercer caso se aguardan los resultados confirmatorios.
Desde el Gobierno, el seremi de Seguridad, Richard Soto, llamó a evaluar cada situación de manera individual, advirtiendo que detrás del consumo pueden existir motivos médicos vinculados a la baja de peso, pero sin descartar eventuales aristas criminales, lo que refuerza la importancia de aplicar controles periódicos.
El diputado Patricio Pinilla (DC), del distrito 21, sostuvo que si los funcionarios consumieron una sustancia que puede aparecer en estos exámenes, debe estar debidamente respaldada por indicación médica y comunicada con antelación para evitar sanciones.
El control de drogas forma parte de una política nacional aplicada regularmente al personal. En el caso de los tres carabineros que permanecen en servicio, si las recetas y las contramuestras no coinciden con lo detectado, también serán dados de baja.




