La agitada participación de Corea del Sur en el Mundial 2026 terminó de la peor forma: una derrota ante Sudáfrica en la última jornada los dejó fuera en fase de grupos. Los marcadores de otros partidos tampoco ayudaron a que avanzaran como uno de los mejores terceros, sellando un traspié mayúsculo que escaló hasta el ámbito político.
El presidente Lee Jae Myung reaccionó con dureza tras la eliminación. En un mensaje público, señaló que cuando se priorizan la lealtad y el faccionalismo por sobre la competencia, y se colocan a personas sin la preparación adecuada en cargos de liderazgo, las consecuencias son previsibles. Ofreció disculpas a la ciudadanía por la profunda decepción que generó un resultado que consideró inaceptable.
Lee fue más allá al exigir medidas correctivas. Subrayó que, dado el uso de recursos estatales y fondos de los contribuyentes, solicitó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido. Afirmó que se actuará con celeridad para reformar la administración deportiva y evitar que una situación similar se repita.
Después de sus declaraciones, el seleccionador Hong Myung-bo presentó su renuncia. Además, se abrió el interrogante sobre el futuro internacional de Heung Min Son, exfigura del Tottenham, quien está próximo a cumplir 34 años y podría evaluar su retiro de la selección.




