Ante la creciente expectativa en el Senado por la llamada megareforma, el Gobierno enfrenta el desafío de ampliar su mayoría, tarea que ha concentrado los esfuerzos de Hacienda y la Secretaría General de la Presidencia.
El Ejecutivo ya ha mostrado disposición a introducir ajustes. Entre ellos, evalúa acotar la invariabilidad tributaria para grandes inversiones desde 25 a 20 años, endurecer los requisitos de acceso a ese régimen y sumar mecanismos de compensación adicionales.
Esa señal fue reforzada por el subsecretario del Interior y vocero de contingencia, Máximo Pavez, quien anticipó que la próxima fase estará marcada por conversaciones con la oposición para incorporar observaciones y construir un respaldo más amplio en la discusión en particular.
Pese a ello, desde la oposición persisten reproches por la forma en que se condujeron las tratativas previas a la votación en general. El senador DC Iván Flores advirtió que el Gobierno deberá ceder en esta etapa, aunque cuestionó la apertura mostrada hasta ahora por el Ejecutivo.
Otro foco estará en los senadores independientes y díscolos. En ese marco, el magallánico Karim Bianchi, quien rechazó la idea de legislar y ha marcado distancia del proyecto, ha dicho también que espera una actitud negociadora distinta por parte del Gobierno en el nuevo tramo de la tramitación.
Ahora corresponde la presentación de indicaciones por parte de los parlamentarios en las comisiones de Hacienda, Trabajo y Previsión Social, y Medio Ambiente. El plazo vence el 6 de julio. En paralelo, los comités de oposición acordaron elaborar un documento con “mínimos comunes” para sustentar propuestas conjuntas.




