La FIFA y su presidente, Gianni Infantino, vuelven a quedar bajo escrutinio. Cincuenta miembros del Parlamento Europeo solicitaron que se abra una investigación ética contra el dirigente suizo, tras haber otorgado a Donald Trump el Premio de la Paz de la FIFA en diciembre de 2025.
Los legisladores respaldaron una queja presentada por la organización de derechos humanos FairSquare. En una carta difundida por medios internacionales, pidieron al Comité de Ética de la FIFA revisar tanto la creación del Premio Anual de la Paz como su entrega al entonces presidente de Estados Unidos.
El eurodiputado Barry Andrews, autor de la misiva, cuestionó la actuación de Infantino, señalando que el Mundial debe servir para unir a las personas y no para favorecer a líderes políticos. “Cuando el presidente de la FIFA favorece a un presidente sobre otro, desacredita a la FIFA y a todo el torneo”, afirmó.
En el texto, los parlamentarios sostienen que la denuncia permite a la FIFA reafirmar su compromiso con la neutralidad política, la transparencia y la rendición de cuentas. Además, instan al organismo a abordar el caso mientras la mirada internacional sigue puesta en el fútbol.
Infantino entregó el primer Premio de la Paz de la FIFA a Trump el 5 de diciembre de 2025. Tres días más tarde, FairSquare formalizó su denuncia ante el Comité de Ética. Según la organización, el galardón se creó sin informar previamente al Consejo de la FIFA, y la decisión fue interpretada por críticos como un intento de congraciarse con el mandatario estadounidense.
Los eurodiputados alegan también que las declaraciones públicas de Infantino en apoyo a Trump vulnerarían los estatutos de la FIFA, que exigen neutralidad en asuntos políticos y religiosos. La entidad confirmó haber recibido la denuncia en diciembre, pero no ha respondido ni a la carta de los parlamentarios ni a las consultas de la prensa.
No es la primera vez que el Parlamento Europeo confronta a la FIFA. Anteriormente, varios legisladores criticaron la elección de Arabia Saudita como sede del Mundial de 2034 por la situación de los derechos humanos en ese país, acusando al organismo de apartarse de sus principios, críticas que la FIFA rechazó.
Andrews subrayó que la solicitud busca asegurar un proceso claro y verificable. “Pedimos al Comité de Ética de la FIFA que investigue a fondo la entrega del primer Premio de la Paz de la FIFA al presidente Trump y garantice el debido proceso”, concluyó.




