El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a apuntar contra la familia Bolsonaro en medio de la posibilidad de que Estados Unidos restablezca aranceles a productos brasileños. El cruce se produce tras la propuesta de su principal rival en la contienda presidencial, Flávio Bolsonaro, de avanzar en acuerdos comerciales por fuera del Mercosur.
Lula calificó de inaceptable que, según él, la familia Bolsonaro subordine los intereses de Brasil a los de Estados Unidos, a partir de un documento que —afirmó— uno de sus integrantes envió al gobierno estadounidense. Señaló que solicitar el aplazamiento de un eventual aumento de aranceles hasta después de las elecciones constituye un acto de traición a la patria y sostuvo que no existe justificación para un “tarifazo”, ni ahora ni más adelante.
El mandatario agregó que lo más grave es que, a su juicio, el origen del problema radica en la propia familia Bolsonaro, a la que acusa de haber defendido públicamente mayores gravámenes contra productos brasileños. En la misma línea, sostuvo que el clan buscaría entregar el sistema de pagos Pix a capitales extranjeros, y afirmó que esa herramienta es una conquista nacional que su gobierno no resignará.
A comienzos de junio, Lula ya había cuestionado a Flávio Bolsonaro por su reunión con Donald Trump en la Casa Blanca, comparando esa conducta con un acto de traición histórica. En el plano electoral, los sondeos muestran una competencia muy ajustada: Lula mantiene una ventaja mínima sobre el candidato derechista, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Todo indica que ambos disputarían una segunda vuelta a fin de año, con una diferencia aún más estrecha.




