La expresidenta Michelle Bachelet interrumpió por unos días su intensa agenda internacional para regresar a Chile y participar en un encuentro con alcaldesas. En medio de su campaña para convertirse en la próxima secretaria general de la ONU, abordó temas de liderazgo femenino, redes de apoyo y el rol de los gobiernos locales en la defensa de la democracia. Al cerrar, dejó claro que su postulación sigue activa: “Espero que la próxima vez, si soy seleccionada secretaria general, la reunión sea en Nueva York”, dijo.
Su presencia en el país ocurre mientras busca respaldos clave para su candidatura. Ya ha visitado ocho de los quince países del Consejo de Seguridad, instancia central en la elección del próximo líder del organismo, y aún tiene pendiente reunirse con representantes de siete miembros. Aunque no cuenta con el apoyo del gobierno del presidente José Antonio Kast, mantiene su postulación con los respaldos de México y Brasil, mientras intenta sumar adhesiones y sortear un eventual veto de alguno de los cinco miembros permanentes.
Lejos de la lógica diplomática, Bachelet centró su mensaje en el poder transformador de los municipios. Recalcó que es a nivel local donde la política se convierte en soluciones concretas para la ciudadanía y que las comunas son decisivas para sostener la democracia en tiempos de creciente desafección.
También subrayó las barreras que enfrentan las mujeres en el ámbito político. Recordó que solo el 17,5% de las alcaldías en Chile están lideradas por mujeres y que el ejecutivo local sigue siendo especialmente difícil de alcanzar para ellas. Señaló que a las lideresas se las evalúa por parámetros ajenos a su gestión, como la apariencia o el estilo, y ejemplificó con un episodio reciente: tras una reunión con miembros del Consejo de Seguridad, un medio comentó que repitió una chaqueta verde ya usada en la Asamblea General de la ONU. “Ni a una expresidenta se le acaban los estereotipos”, dijo con humor, insistiendo en su austeridad y en que seguirá repitiendo sus prendas.
Bachelet abordó además la violencia política y digital contra mujeres en espacios públicos, que —advirtió— busca silenciar y excluir voces femeninas. Recordó las campañas de desinformación que, según señaló, afectaron a Evelyn Matthei en la última contienda presidencial. Frente a ese escenario, llamó a fortalecer redes de apoyo y colaboración entre mujeres líderes, subrayando que “ninguna llega sola y ninguna debería gobernar sola”.
La intervención concluyó con una referencia a su desafío global y un guiño a su candidatura. Su comentario sobre una próxima reunión en Nueva York fue leído por muchas asistentes como una confirmación de que su carrera hacia la secretaría general de Naciones Unidas sigue firme.




