El Mundial de 2026 vivió su episodio más controvertido hasta ahora en Toronto, donde Portugal de Cristiano Ronaldo eliminó a la Croacia de Luka Modric con una remontada. La polémica estalló en los descuentos, cuando se anuló el gol que habría puesto el 2-2 y forzado la prórroga.
La jugada del tanto de Joško Gvardiol fue especialmente compleja. Mario Pašalić apareció en posición adelantada, pero la discusión se centró en si el balón llegó a él tras un toque de su compañero. Cuando el centro partió hacia el área, Pašalić estaba habilitado. Luego se adelantó tras el salto de Igor Matanović y finalmente recibió el balón tras un rebote en el defensor portugués Renato Veiga. En las repeticiones del VAR no quedó claro si Matanović desvió la pelota, aunque la tecnología sí lo determinó.
Según informó la FIFA, los datos de la tecnología Connected Ball integrada en el Trionda, el balón oficial del torneo, confirmaron que Igor Matanović, dorsal 20 de Croacia, tocó la pelota en la acción previa al gol frente a Portugal. Por ello se sancionó el fuera de juego y el tanto fue invalidado. Este sistema, que envía información constante al VAR sobre movimiento y posición del esférico, permitió identificar el contacto mediante una señal sonora registrada por los sensores internos.
El organismo explicó que los sensores IMU del Trionda detectan incluso roces mínimos, visualizados en la retransmisión como un “gráfico de latido”, lo que ofrece a los árbitros un nivel de datos sin precedentes para tomar decisiones rápidas y precisas.




