Con más de 5.300 reclamos ingresados ante el Servicio Nacional del Consumidor, la controversia por el cierre de los gimnasios Energy sigue vigente.
Las quejas, originadas en su mayoría a partir de publicaciones de usuarios, apuntan a un modelo de negocio que algunos califican como fraudulento: numerosos socios compraron planes anuales que quedaron sin efecto tras el cierre del 5 de junio, sin reembolsos ni compensaciones.
A un mes de esa fecha, el Sernac contabiliza 5.300 reclamos. De ellos, según cifras reportadas por Diario Financiero, 5.035 corresponden precisamente a planes anuales invalidados sin devolución alguna.
Desde el Sernac explicaron al citado medio que, debido a que Energy Fitness Club inició un proceso de quiebra, el organismo no tiene facultades para exigir a los representantes la restitución del dinero ni el pago de compensaciones.
Ante este escenario, el servicio aconsejó a los consumidores comunicarse con sus bancos para detener eventuales cobros asociados vía Pago Automático de Tarjetas (PAT) o Pago Automático de Cuentas (PAC).
No obstante, aún existe una opción para los afectados: la firma se encuentra en etapa de procedimiento concursal y, según el desarrollo de dicho proceso, podría recuperarse parte de los montos pagados.
Energy operó durante 30 años en Chile, con igual número de sedes a nivel nacional y más de 100 mil socios. La compañía atribuyó su liquidación voluntaria y el cierre total de sus gimnasios a factores como la pandemia, el aumento de la competencia y los costos operacionales.




