Dos figuras destacadas del fútbol internacional, el portugués Carlos Queiroz, seleccionador de Ghana, y el mexicano Javier Aguirre, técnico del combinado de su país, elevaron a diez el total de entrenadores que dejan sus cargos durante el Mundial 2026. A diferencia de los ocho casos anteriores, ninguno de los dos presentó una renuncia formal inmediata ni fue destituido por su federación.
Queiroz, exentrenador del Real Madrid, se despidió de los aficionados ghaneses a través de un mensaje público tras la eliminación por 1-0 ante Colombia en los dieciseisavos de final. Había sido contratado en abril con un acuerdo de corta duración ligado exclusivamente a la participación de Ghana en el torneo. Aunque la Federación de Ghana indicó que no había recibido una dimisión oficial, el comunicado del técnico fue interpretado como el cierre de su etapa.
En el caso de Javier Aguirre, su continuidad estaba condicionada a la participación de México en el Mundial, del que era coorganizador junto a Estados Unidos y Canadá. La Federación Mexicana ya había señalado a Rafa Márquez como el entrenador designado para el proceso rumbo a 2030. Tras la derrota por 3-2 ante Inglaterra en octavos de final, Aguirre confirmó en conferencia de prensa el final de su ciclo al frente del Tri y le deseó éxito a Márquez, su asistente durante el torneo.
La lista de técnicos que dejaron sus cargos comenzó con el franco-tunecino Sabri Lamouchi, apartado tras el 5-1 encajado ante Suecia el 15 de junio, en el arranque del Mundial. Posteriormente, renunciaron el checo Miroslav Koubek, el escocés Steve Clarke, el surcoreano Hong Myung-bo y el argentino Marcelo Bielsa, seleccionador de Uruguay, tras no superar la fase de grupos. A ellos se sumaron el argentino Sebastián Beccacece, entrenador de Ecuador, el neerlandés Ronald Koeman y el alemán Julian Nagelsmann, todos eliminados en dieciseisavos de final.




