Lanzar teléfonos móviles, drogas u otros objetos prohibidos al interior de las cárceles mediante “pelotazos” será considerado delito. La Comisión Mixta aprobó el informe del proyecto que refuerza la seguridad perimetral en recintos penitenciarios, dejando la propuesta lista para convertirse en ley tras su promulgación por el Presidente y su publicación en el Diario Oficial.
La norma establece sanciones para quienes intenten ingresar elementos no permitidos mediante lanzamientos desde el exterior, práctica que se ha masificado en los últimos años y que hasta ahora carecía de una tipificación penal específica.
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, valoró el trabajo conjunto entre el Ejecutivo y el Congreso para impulsar la medida. Señaló que se castigará el llamado “pelotazo”: cualquier persona que, por medio de un lanzamiento, procure introducir objetos indebidos a una cárcel enfrentará una pena severa, acorde con el rechazo social a este tipo de conductas.
Durante el debate, la senadora Paulina Vodanovic (PS) planteó la conveniencia de incluir a Gendarmería en la normativa, con el fin de robustecer las facultades de sus funcionarios. Advirtió que, más allá de la ley, es necesario dotar a la institución de herramientas para actuar de manera efectiva.
Por su parte, el diputado Eduardo Cretton (UDI) destacó que la iniciativa tipifique esta vía de ingreso de objetos prohibidos, pues a su juicio obliga a la defensa a demostrar que lo arrojado no es apto para comprometer la seguridad ni el control del penal.
Con la aprobación en la Comisión Mixta, el proyecto culminó su tramitación legislativa y quedó en condiciones de convertirse en ley. Desde el Gobierno afirman que esta herramienta permitirá atacar una de las principales rutas de ingreso de celulares, drogas y otros elementos prohibidos a las cárceles, fortaleciendo la seguridad penitenciaria y la lucha contra el crimen organizado dentro de los recintos.




