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Analista sobre la candidatura de Marine Le Pen en Francia: sorprende tras lo que había declarado antes

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Escrito por:Camilo Suazo

Marine Le Pen confirmó que será candidata a las presidenciales francesas de 2027, pese a la condena dictada hoy por malversación de fondos públicos europeos. El fallo redujo su periodo de inhabilitación, lo que le permite mantener su carrera hacia el Elíseo.

En una entrevista con TF1, la líder de Agrupación Nacional afirmó que, de ganar, nombrará a su aliado y heredero político, Jordan Bardella, como primer ministro. La justicia consideró culpables a Le Pen, a otros once imputados y a su partido por desviar más de 2,8 millones de euros destinados a asistentes parlamentarios del Parlamento Europeo, recursos que habrían sido usados para personal del partido.

La sentencia impone tres años de cárcel, dos de ellos exentos de cumplimiento. Deberá cumplir un año con brazalete electrónico, bajo condiciones que determinará el juez de aplicación de penas.

El académico Gilberto Aranda, del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, analizó la decisión. Recordó que Le Pen había señalado que una campaña con brazalete dificultaría sus desplazamientos y el trabajo partidario, por lo que su anuncio causa sorpresa. A su juicio, Le Pen podría apostar a una aclaración del fallo que le permita retirar el brazalete antes de la campaña, aunque eso no está resuelto. Considera que el dispositivo dañará su imagen y la volverá un blanco fácil.

Sobre la fórmula Le Pen–Bardella, Aranda indicó que los sondeos sitúan a Bardella ligeramente por encima de ella, con un discurso más amplio que conecta con la derecha tradicional, sectores gaullistas e incluso parte del centro. En contraste, la trayectoria de Le Pen y la condena reactivan anticuerpos que facilitan la reedición del cordón sanitario contra la extrema derecha. Bardella, en cambio, podría funcionar como bisagra para romper ese cerco y acercarse a sectores moderados.

Aranda sostuvo que, aunque Bardella parece tener mejores proyecciones, el liderazgo carismático dentro de Agrupación Nacional sigue siendo de Le Pen, quien transformó el antiguo partido de su padre. Estimó que su decisión es coherente con la percepción de estar cerca de la presidencia, aunque cargar con una condena firme y un brazalete abre flancos en campaña. Recordó que líderes con sentencias han competido con éxito en otros países, si bien el símbolo del brazalete implica un costo adicional.

Respecto al panorama político, señaló que el espacio de Emmanuel Macron podría no perdurar con fuerza tras su mandato, lo que obliga a un reordenamiento. Con Le Pen como candidata, es más probable que se recompongan los cordones sanitarios que integran a la izquierda, el centro y parte de la centroderecha. Si el liderazgo recayera en otro perfil, como Bardella, esa dinámica podría variar y reducir la disposición de sectores moderados a pactar contra la extrema derecha. La izquierda, añadió, puede articular frentes populares, pero para imponerse deberá ampliar su base.

Aranda concluyó que la apuesta de Le Pen es decisiva y no menor: tras tres intentos presidenciales, dos de ellos llegando a la segunda vuelta, confía en estar cerca del objetivo. Sin embargo, advirtió que el eventual uso del brazalete durante la campaña tendría un fuerte costo simbólico, aunque Le Pen parece confiar en que ese obstáculo se resolverá antes de los comicios.