Trabajadores del Servicio de Reinserción Social Juvenil se manifestaron en Concepción ante la persistente inseguridad que afecta tanto al personal como a los jóvenes atendidos por el organismo que sustituyó al Sename. La protesta respondió a la falta de respuestas de las autoridades frente a las propuestas presentadas por los funcionarios.
A más de un año del cambio institucional, el servicio continúa arrastrando problemas que motivaron su creación, sin lograr aún una mejora sustantiva.
Aunque se trata de una situación de alcance nacional, en la región existen factores que la agravan, especialmente en el Centro de Internación de Coronel. Allí, los episodios de violencia han derivado en traslados de jóvenes y educadores a centros asistenciales por diversas lesiones. A esto se suman el ingreso de droga, la fabricación de armas artesanales y la imposibilidad de separar a los internos por edad, sexo o nivel delictual. Estos temas han sido expuestos por los funcionarios ante el Servicio y el Ministerio de Justicia, según explicó el dirigente Raúl Fuentealba.
De acuerdo con los trabajadores, hace dos semanas entregaron al seremi un documento con dos ejes principales: impulsar una modificación real a la Ley 20.084 para crear una sección juvenil administrada por Gendarmería, y adoptar medidas concretas y cotidianas de seguridad dentro del centro, también con apoyo de esa institución.
En Coronel permanecen jóvenes que ya cumplieron 18 años o más, pero que siguen en el centro por haber sido imputados cuando eran menores, sin que se haya habilitado la Sección Juvenil del penal Bío Bío destinada a estos casos.
El dirigente Alejandro Saavedra subrayó que el origen de la crisis combina falencias de infraestructura y vacíos normativos. Recordó que el centro fue entregado en 1999 y no cumple con los estándares actuales, lo que facilita daños a la estructura. Añadió que la normativa impide sancionar adecuadamente a quienes agreden a funcionarios, lo que, a su juicio, fomenta la impunidad, e insistió en la necesidad de un marco regulatorio que permita trasladar a los mayores de edad a secciones juveniles.
Saavedra también apuntó a la falta de oportunidades efectivas de reinserción. Pese a los programas del nuevo servicio, persiste la reticencia del sector privado a contratar a jóvenes que han completado procesos de rehabilitación.
En respuesta a las críticas, la directora regional subrogante, Glenda Alarcón, informó mediante un mensaje que el Servicio de Reinserción Social Juvenil destinó 600 millones de pesos a mejoras en el Centro de Coronel y que próximamente renovará el sistema de cámaras de seguridad con una inversión adicional de 300 millones. Además, adelantó nuevas medidas para enfrentar la violencia al interior de los recintos.




