El concejal de San Felipe, Ronald Olivares, no se sometió este lunes al examen capilar de drogas programado por la Municipalidad como parte del protocolo de control acordado para la alcaldía y los integrantes del Concejo Municipal. La toma de muestras se realizó durante la mañana con la participación de la alcaldesa y del resto de los concejales citados.
Según información recopilada por Radio Bío Bío, Olivares fue el único edil que no acudió al procedimiento, hecho confirmado por el concejal Guillermo Lillo.
El test capilar se enmarca en las medidas de transparencia definidas por el municipio en su normativa interna. A diferencia de otros análisis, este tipo de prueba permite detectar consumo de sustancias durante un periodo más prolongado, abarcando varios meses.
La inasistencia de Olivares ocurre mientras enfrenta un proceso ante el Tribunal Electoral Regional de Valparaíso, a raíz de una solicitud de destitución presentada por la Municipalidad de San Felipe y otros concejales por presunta vulneración al principio de probidad administrativa.
El requerimiento se originó luego de que el concejal denunció haber sido víctima de un secuestro durante una capacitación en Viña del Mar. Más tarde rectificó su relato y admitió que había salido a adquirir drogas y alcohol, y que permaneció consumiéndolos en un ruco, descartándose el delito inicialmente denunciado.
En el contexto de esa causa, Olivares ingresó su contestación ante el tribunal y pidió que sea esa misma instancia la que ordene un examen de drogas en el Instituto Médico Legal, bajo resguardo judicial, como parte del proceso.
El presidente del Consejo para la Transparencia, Francisco Leturia, sostuvo que el hecho de que una autoridad evite este tipo de controles constituye un indicio que la vincula con el mundo delictual.
Este martes se realizará una nueva sesión del Concejo Municipal de San Felipe, mientras el Tribunal Electoral Regional continúa deliberando sobre la eventual destitución del edil.




