El dirigente mapuche argentino Facundo Jones Huala fue trasladado de la cárcel de máxima seguridad de Rawson al penal de Esquel, luego de realizar varias huelgas de hambre. El cambio coincidió con un detalle que generó comentarios en Chile: su marcada transformación física.
Medios argentinos señalaron que el exlíder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), considerada organización terrorista por el gobierno de Javier Milei, fue reubicado en Esquel, donde reside su familia, con el objetivo de facilitar las visitas. A su llegada, se le vio con el cabello corto, afeitado y notablemente más delgado y cuidado que en apariciones previas.
Su defensa venía solicitando el traslado desde hacía semanas y había denunciado situaciones que, según afirmaron, ponían en riesgo su integridad. Aun así, el cambio de penal no alteró su situación procesal: permanece con prisión preventiva mientras avanza la causa federal en la que está imputado por intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, apología del crimen y asociación ilícita.
Jones Huala, oriundo de Bariloche, fue expulsado de Chile en agosto de 2024 tras una resolución de la Corte Suprema que dio por cumplida su condena por un atentado ocurrido en 2013 en la región de Los Ríos. En Argentina fue detenido en junio de 2025 en El Bolsón. A comienzos de ese año había sido sorprendido intentando abrir vehículos y, semanas más tarde, reivindicó incendios ocurridos en la Patagonia.
La investigación penal en su contra se originó a partir de declaraciones realizadas durante la presentación de su libro, en las que justificó acciones violentas atribuidas a la RAM. Este grupo es identificado como una facción radical y minoritaria dentro de la comunidad indígena patagónica que reclama tierras expropiadas por el Estado en el siglo XIX.




