El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, expresó su disgusto por la decisión de llevar la Final Intercontinental Sub 20 a España, afirmando que el Gobierno había garantizado todas las condiciones de seguridad para recibir el encuentro en la ciudad. Además, rechazó las críticas del presidente de Santiago Wanderers, Reinaldo Sánchez, quien apuntó a una falta de apoyo de las delegaciones presidenciales al fútbol y a la organización de eventos masivos.
La Conmebol y la UEFA resolvieron que el duelo entre Santiago Wanderers y Real Madrid se juegue en el estadio Santiago Bernabéu, pese a las gestiones impulsadas por el club porteño y por autoridades como la ministra del Deporte, Natalia Duco.
La determinación desencadenó una dura reacción de Sánchez, quien aseguró que el problema excede este partido y responsabilizó a las delegaciones presidenciales por obstaculizar de forma reiterada la realización de eventos deportivos de alta convocatoria. A su juicio, la falta de respaldo a la industria y la constante negativa a permitir espectáculos masivos de calidad explican, en parte, que la final no se dispute en Valparaíso.
Frente a esas declaraciones, Millones remarcó que el Gobierno ofreció todas las garantías y que existían las condiciones necesarias en el estadio Elías Figueroa para llevar a cabo el duelo. Lamentó la resolución de los organismos internacionales y precisó que la notificación enviada a la ANFP argumenta un criterio de reciprocidad: tras disputarse las ediciones de 2022, 2023, 2024 y 2025 en Sudamérica, ahora correspondería trasladar el partido a Europa. Añadió que el recinto porteño ya ha acogido encuentros internacionales validados por la FIFA y la Conmebol, por lo que atribuir la sede a razones de seguridad en Chile “no se ajusta a la verdad”.
Desde la Corporación Santiago Wanderers también hubo críticas hacia Reinaldo Sánchez. Su presidenta, Francisca Burgos, consideró imprudente que el timonel de la sociedad anónima asegurara hace semanas que había un 99% de probabilidades de jugar en Valparaíso, señalando que ese mensaje generó expectativas sin una confirmación formal, y cuestionó además la limitada capacidad de negociación del fútbol chileno a través de la ANFP.
La final está fijada para el 19 de septiembre, a las 07:30 horas, en medio de las celebraciones de Fiestas Patrias.




