La investigación sobre los ataques incendiarios en el Instituto Nacional sumó un nuevo elemento. La Fiscalía Metropolitana Centro Norte y Carabineros indagan un posible intento de ocultar pruebas, tras establecer que un grupo de entre ocho y diez encapuchados habría quemado los overoles blancos y otras prendas usadas durante los incidentes.
De acuerdo con los antecedentes, los participantes salieron del recinto, arrojaron bombas molotov contra Carabineros y luego volvieron a ingresar. Dentro del establecimiento, se habrían reunido en el patio para encender una fogata y destruir la vestimenta utilizada, con el aparente propósito de eliminar evidencias y dificultar la investigación.
El subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero, destacó que la destrucción de pruebas configura un delito de obstrucción a la investigación y señaló que están a la espera de instrucciones del Ministerio Público para encauzar las diligencias.
Carabineros recopiló distintos elementos en el lugar y analiza registros de cámaras corporales para reconstruir la secuencia de los hechos e identificar a los responsables. Hasta ahora no hay detenidos. El fiscal de Flagrancia de la Fiscalía Centro Norte, Felipe Olivarí, informó que los daños al interior del establecimiento fueron avaluados en 1 millón 600 mil pesos y recordó que no es la primera vez que se registran hechos de esta naturaleza, con diligencias que se prolongan en el tiempo.
El Gobierno presentó una querella por lanzamiento de artefactos incendiarios, desórdenes e incendio, asegurando que aplicará sanciones con el máximo rigor. A esta acción se sumó una querella del SLEP Santiago Centro, que apuntó a la posible participación de estudiantes y de personas ajenas al colegio.
Estos hechos ocurren en un contexto de nueva escalada de violencia en liceos emblemáticos de Santiago. Este miércoles, cerca de 15 encapuchados salieron desde el Liceo Barros Borgoño e incendiaron una de sus puertas de acceso, lo que obligó a adelantar la salida de los estudiantes debido a la presencia de gases lacrimógenos en el sector.




