Se desvaneció la expectativa de ver a Santiago Wanderers medir fuerzas con el Real Madrid en el Estadio Elías Figueroa Brander. La Final Intercontinental Sub 20 se jugará el 19 de septiembre en el Estadio Santiago Bernabéu.
La determinación generó la enérgica queja del presidente caturro, Reinaldo Sánchez, quien culpó a las autoridades por la pérdida de lo que consideraba un hito para Valparaíso. A su juicio, las restricciones constantes y la falta de apoyo al fútbol terminaron inclinando la decisión hacia España. Recordó que, días atrás, cuando se discutía la posibilidad de recibir a Universidad de Chile, ya advertían que prohibiciones sucesivas traerían consecuencias negativas.
Sánchez sostuvo que el problema va más allá de este duelo y cuestionó el rol de las Delegaciones Presidenciales, a las que acusó de poner trabas sistemáticas a los eventos deportivos de gran convocatoria. Lamentó que, por la escasez de respaldo a la industria y la negativa reiterada a permitir espectáculos masivos de calidad, el partido no se dispute en Valparaíso.
El dirigente también apuntó a lo que consideró un exceso de burocracia y decisiones que, según él, terminan dañando al deporte. Señaló que se toparon con informes desfavorables, reducciones de aforo “inexplicables” y una falta de capacidad para organizar eventos grandes, mientras que la respuesta de la autoridad, afirmó, suele ser prohibir en vez de garantizar seguridad.
Pese al desenlace, afirmó que la dirigencia agotó las gestiones para mantener la sede en la ciudad, aunque reconoció que la decisión final no dependía del club. Ahora, el objetivo será acompañar al plantel en España, confiando en que la hinchada wanderina dirá presente en las tribunas del Bernabéu.




