El seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, explotó tras la derrota 3-2 ante Argentina en los octavos de final del Mundial 2026, un partido en el que su equipo llegó a estar 2-0 arriba. Lejos de limitarse al análisis deportivo, acusó al arbitraje, al VAR, a la FIFA y a la organización del torneo de perjudicar sistemáticamente a su equipo.
“Voy a decir lo que pienso sin importar las consecuencias: este partido estuvo arreglado y todos lo vieron. Si tanto quieren que Argentina gane, ¿para qué invitan a los demás?”, lanzó al inicio. El técnico insinuó que hubo presiones previas al encuentro que influyeron en las decisiones arbitrales y sostuvo que el marcador fue alterado por factores ajenos al juego. “Les superamos en todo. Desde antes del partido, pareciera que ejercieron presión sobre el árbitro y este es el resultado. Hemos pagado las consecuencias”, afirmó.
Hassan aseguró que Egipto mereció el triunfo y denunció falta de juego limpio y de respeto. Sostuvo que se ignoró un penal que debía revisarse en el VAR y criticó la anulación de un segundo gol por motivos que consideró injustificados. También cuestionó varias intervenciones —o ausencias de intervención— de la tecnología durante acciones clave del partido. “Todos vimos el agarrón a Hamdy Fathy y el VAR ni siquiera revisó si correspondía anular ese gol. ¿Dónde está la justicia? Este resultado no me convence, tampoco cómo se desarrolló el encuentro. Nos han tratado de forma injusta”, señaló.
El entrenador, de 59 años, arremetió además contra el horario del choque en Atlanta, convencido de que perjudicó a los jugadores y careció de lógica en la planificación. “Quien programó estos partidos no ha jugado al fútbol. A mediodía sales a caminar o a tomar un brunch, no a jugar. Con solo dos partidos en el día, uno podría disputarse a las seis y otro a las diez de la noche”, planteó. Pese a la frustración, dijo irse “con la cabeza muy alta” y se declaró orgulloso de sus futbolistas, subrayando que Egipto puede competir con cualquiera “si hay justicia”.
Para cerrar, contó que increpó al árbitro insinuando que “tenía algo que ocultar” y anunció que no seguirá viendo el Mundial como forma de protesta: “No voy a ver ningún partido más de este torneo”.




