La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, rechazó las acusaciones de la senadora y correligionaria Daniella Cicardini, quien la responsabilizó de mantener negociaciones con el Gobierno en el marco del debate por la megarreforma, sin informar al partido. Cicardini había afirmado que las bancadas socialistas fueron notificadas de que no existían conversaciones, pero que luego se enteraron por dirigentes de otros partidos y por la prensa de contactos con el ministro Quiroz para no acudir al Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria, cuestionando que ahora se presenten como tratativas “hipotéticas”.
Vodanovic sostuvo que las imputaciones son falsas y que su labor como presidenta del PS y senadora implica dialogar. Señaló que participó en una mesa convocada por la presidencia del Senado, junto al jefe de bancada socialista, Juan Luis Castro, y representantes de diversas fuerzas políticas, y subrayó que no hubo acuerdos y que todas las conversaciones ocurrieron en dependencias del Congreso.
La dirigenta recordó que los senadores socialistas votaron en contra del proyecto en general y reiteraron su rechazo en la comisión de Hacienda. Añadió que también se opusieron al proyecto de deuda pública del Ejecutivo, destacando que los registros de votación reflejan la posición del partido.
Según Vodanovic, el Gobierno cuenta con los respaldos necesarios para aprobar sus iniciativas y, ante ese escenario, la responsabilidad parlamentaria del PS es influir para mitigar los efectos de una reforma que considera perjudicial para la economía y el bienestar social. Criticó que las diferencias internas se ventilen en la prensa sin diálogo previo, pues dañan al partido y su capacidad de incidencia.
Con más de tres décadas de militancia, llamó a concentrarse en la oposición al proyecto y en la defensa de sectores como los trabajadores y las mujeres rurales, evitando disputas internas que, a su juicio, no aportan y solo favorecen a quienes ya tienen más.




