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Diez datos llamativos de las finales del Mundial: gol a los 88 segundos, rachas y supersticiones

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foto El Mundo de El Salvador
El Mundo de El SalvadorMedio de comunicación salvadoreño en convenio de colaboración con BioBioChile.

Un gol a los 88 segundos, una final que comenzó con dos balones distintos, un futbolista que preguntó en pleno juego si estaban disputando la final y tres “maldiciones” persistentes: episodios singulares que han quedado grabados en la historia reciente de las Copas del Mundo.

La definición de este año enfrentará a Argentina y España el domingo 19 de julio, a las 15:00 horas de Chile, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos.

A continuación, un repaso de diez curiosidades que han marcado las finales del Mundial:

1) Dos balones en 1930
En la primera final, Argentina y Uruguay se negaron a utilizar el balón del rival. El árbitro belga John Langenus ingresó con dos pelotas y una moneda determinó cuál se usaría en cada tiempo: la argentina en la primera mitad y la uruguaya en la segunda. Con la suya, Argentina se fue 2-1 arriba; con la propia, Uruguay remontó y ganó 4-2.

2) Luis Monti, finalista con dos selecciones
Monti es el único jugador que disputó finales con dos países: Argentina en 1930 e Italia en 1934. En la primera recibió amenazas uruguayas si ganaba; en la segunda, vivió la presión del régimen de Mussolini para asegurar el título.

3) Jules Rimet y el desconcierto del Maracanazo
En 1950, el presidente de la FIFA bajó del palco para entregar la copa a Brasil cuando aún ganaba. Al pisar el césped, Uruguay había dado vuelta el marcador. Entre el llanto generalizado, alguien debió explicarle que los celestes eran campeones.

4) Brasil campeón en 1958 con camisetas compradas
Como Suecia y Brasil coincidían en el color amarillo, un sorteo definió quién cambiaba indumentaria. Brasil no asistió, perdió el sorteo y debió salir a comprar camisetas azules en una tienda local. Les cosieron números y escudo de apuro. Pelé completó la gesta en la cancha y Brasil alzó su primera copa.

5) El juez de línea más famoso tiene estadio propio
Tofiq Bahramov, árbitro asistente soviético (azerbaiyano), validó en 1966 el disparo de Geoff Hurst que botó sobre la línea en la final de Inglaterra. No hay prueba concluyente de que fue gol, pero su decisión encaminó el 4-2 definitivo. Tras su muerte, el principal estadio de Bakú fue rebautizado con su nombre y se erigió una estatua en su honor.

6) Alemania empezó perdiendo sin tocar el balón en 1974
La Naranja Mecánica hilvanó 16 toques desde el saque inicial hasta que Uli Hoeness cometió penal a Johan Cruyff a los 53 segundos. Johan Neeskens marcó a los 88 segundos, el gol más rápido en una final. Alemania Occidental igualó con Paul Breitner, de penal, y Gerd Müller selló el 2-1.

7) Campeones sin jugar: Passarella, Baresi y Ronaldo
Varios futbolistas han sido campeones sin minutos en el torneo, más común entre arqueros, pero también con figuras de campo:
– Daniel Passarella, capitán en 1978, fue convocado en 1986 pero no jugó por una infección y un desgarro.
– Franco Baresi integró la Italia campeona de 1982 sin participar. En 1994, ya capitán, cayó en la final y falló su penal.
– Ronaldo Nazario viajó a Estados Unidos 1994 como promesa, no ingresó y se consagró en 2002 como goleador y campeón.

8) “¿Estamos jugando la final?”: el caso Kramer en 2014
Sorpresivo titular por la lesión de Khedira, Christoph Kramer sufrió una conmoción tras un choque con Garay a los 16 minutos. Desorientado, preguntó al árbitro Nicola Rizzoli si estaban en la final, intentó quitar el brazalete a Lahm y confundió a Thomas Müller con Gerd Müller. Fue sustituido a los 31 minutos y luego no recordó nada de la jornada.

9) Tres maldiciones que nunca se rompen
– Ningún director técnico extranjero ha ganado el Mundial.
– El Balón de Oro del año en curso jamás se coronó campeón.
– Ningún líder del ranking FIFA al inicio del torneo fue campeón.

10) “La copa no se toca” y el protocolo que lo respalda
Más allá de la superstición, el reglamento de la FIFA establece que el trofeo original solo puede ser tocado con las manos descubiertas por campeones del mundo, jefes de Estado o el presidente de la FIFA. El resto, ni mirarla demasiado de cerca.