La carroza fúnebre que transporta los restos del cabo primero de Carabineros, Marcos Cosme —asesinado cuando intentaba detener al presunto autor del homicidio del entonces cabo Eugenio Nain, hoy suboficial mayor— se dirige a su localidad de origen, Hualaihué, en la región de Los Lagos.
El cortejo partió luego de un responso en la Escuela de Formación de Carabineros, donde se realizó un servicio evangélico con la asistencia del presidente de la República, José Antonio Kast, y los ministros Claudio Alvarado y Martín Arrau.
Antes de la salida, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, afirmó que la institución mantendrá su labor para perseguir a quienes cometen delitos. Además, instó a quienes encubren a responsables de ataques contra el personal a entregar información y a no ser cómplices.




