El Padre del Cóndor

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La historia del niño penquista que cambió medicina por el dibujo y se transformó en un ícono del cómic

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Publicado por:Manuel Rosales

Varios comunicadores, artistas y familiares, reconstruyen el origen de Pipón, un niño que cumple el sueño de publicar sus dibujos, abandonando después sus estudios de medicina y la bella ciudad de Concepción, para dedicarse a la caricatura.

Los archivos demuestran que su nueva vida en Santiago traerá tempranos éxitos, gracias a la sátira política y al talento, cultura y buen gusto de René, que ya no será llamado “Pipón”, sino simplemente Pepo. El éxito también trae consigo el amor y desafíos personales.

Su talento apareció temprano. Con apenas 11 años, firmada con las iniciales RRB. Nuevos archivos revelan que después llegarían otros dibujos y personajes, entre ellos Pelotilla y Papirote, mientras sus cuadernos escolares se llenaban de caricaturas de profesores.

Su padre soñaba con verlo convertido en médico, pero Pepo llevaba toda la vida dibujando. Tras dos años estudiando Medicina en Concepción y gracias al apoyo de su tía Olga Böttiger, dejó la carrera y partió a Santiago en 1932 para estudiar en la Escuela de Bellas Artes y buscar una oportunidad en el mundo de la caricatura.

Con un lápiz como principal herramienta, comenzó a trabajar en la revista Topaze, donde destacó por su sátira política y retrató a presidentes como Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla. Entre dibujos, deportes, cine y cartas de amor a Olivia, aquel joven penquista fue encontrando su lugar y construyendo el nombre con el que sería recordado: Pepo.