La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, sostuvo que la capital ha demostrado con creces su capacidad para organizar grandes citas internacionales y confía en que ese historial sirva de respaldo para acoger la final del Mundial de fútbol de 2030.
“Esta ciudad ha demostrado sobradamente que está preparada para acoger todo tipo de grandes eventos a nivel internacional, deportivos, culturales y de cualquier índole”, señaló Sanz ante la prensa durante la visita a las labores de restauración de la Fuente de Cibeles.
Como responsable de Seguridad y Emergencias, subrayó que Madrid dispone de “dos estadios absolutamente icónicos”, el Santiago Bernabéu y el Riyadh Air Metropolitano, y expresó su aspiración de que el duelo por el título se dispute en la ciudad.
“Confiamos en que esa final pueda venir aquí y que, además, podamos recibir a los campeones del mundo con esa segunda estrella ya en la camiseta. Creo que sería positivo que así ocurriera”, añadió. Sus declaraciones se producen tras la intensa ofensiva de Marruecos para quedarse con la sede del partido decisivo, según reveló un reportaje del medio español The Objective.
Aun así, Sanz admitió que el Ayuntamiento de Madrid no dispone por ahora de información sobre el avance de las conversaciones para definir la sede. “Todavía no lo sabemos; desconocemos cómo va esa negociación. Esperamos que así sea y que la decisión llegue pronto”, apuntó.
EL CIVISMO DE MADRID
Por otro lado, la vicealcaldesa resaltó el comportamiento ejemplar de las más de dos millones de personas que tomaron las calles para festejar el título mundial de la selección española, con una plaza de Cibeles “completamente llena” y sin incidentes de relevancia.
Sanz afirmó que la capital “es un ejemplo de ciudad” por su manera de vivir estas celebraciones, “con mucha intensidad y mucha pasión”, pero garantizando al mismo tiempo la convivencia.




