Pese a haberse consolidado en los últimos años como una de las figuras más influyentes del Ministerio Público —tanto así que el fiscal nacional, Ángel Valencia, lo eligió como su principal subrogante—, la trayectoria de Héctor Barros Vásquez se acerca a su cierre. Todo ello ocurre en medio de un claro enfriamiento de su relación con el jefe del organismo.
Quienes han seguido de cerca ese vínculo aseguran que comenzó a resquebrajarse cuando Valencia lo dejó fuera de dos posiciones que habrían extendido su permanencia. Primero, al no designarlo como líder de la Fiscalía Supraterritorial. Después, al no elegirlo para encabezar la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, pese a que encabezó la terna.
Si no hay un giro de última hora, los días de Barros en el Ministerio Público están numerados. El 30 de abril, dentro de 281 días, y al cumplir 26 años en la institución, deberá retirarse por alcanzar el límite temporal que fija la Ley Orgánica para el cargo de fiscal regional.
No considerado
Durante la primera parte de 2025, el nombre de Barros sonó con fuerza para convertirse en el primer fiscal supraterritorial, respaldado en su larga carrera y en casos complejos que encabezó.
Entre ellos figuran la investigación por la bomba en el Subcentro de Escuela Militar (2014); el envío de paquetes explosivos a la 54.ª Comisaría de Huechuraba y a oficinas de Quiñenco destinadas al exministro del Interior Rodrigo Hinzpeter (2019); y, más recientemente, el homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda.
Sin embargo, a inicios de octubre del año pasado, y pese a que seguía como primer subrogante de Valencia, el fiscal nacional eligió a Miguel Ángel Orellana para encabezar la nueva Fiscalía Supraterritorial. Aunque el nombre de Orellana estaba en carrera, en la interna sorprendió que no optara por el titular de la Fiscalía Metropolitana Sur.
Fuentes conocedoras del proceso sostienen que Valencia privilegió a alguien de su plena confianza, condición de la que Barros carecía.
Concurso fallido
Cuatro meses más tarde surgió otra opción para prolongar su estadía: reemplazar a Xavier Armendáriz en la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte.
Barros se presentó al concurso público ante las cortes de apelaciones de Santiago y San Miguel. Su experiencia y exposición convencieron a la mayoría de los ministros y, con 21 votos, quedó primero en la terna que el Poder Judicial envió al fiscal nacional para que resolviera.
La segunda mayoría fue para la jefa de SACFI de la misma fiscalía, Marcela Adasme, con 18 votos, y el tercer lugar —con 15— recayó en quien finalmente fue el escogido por Valencia: Francisco Jacir Manterola, visto como la carta de continuidad por su cercanía con el fiscal saliente.
Cercanos a Barros admiten que, a diferencia de lo ocurrido con la Fiscalía Supraterritorial, quedar fuera de Centro Norte le golpeó anímicamente. Esa decisión, dicen, terminó por definir su salida, pues era la última apuesta que estaba dispuesto a jugar. No pensaba postular fuera de la RM, como en Ñuble o Bío Bío.
Adiós subrogancia
Luego se encadenaron señales que dieron pie a interpretaciones.
Hacia fines del verano, devolvió el vehículo blindado que tenía asignado, pese a que aún le restaban meses liderando el Equipo ECOH en la RM y seguía siendo el “número dos” de la Fiscalía.
Eso cambió en abril reciente. Según publicó La Tercera, Barros comunicó por correo a Valencia que no seguiría subrogándolo.
Ello forzó al fiscal nacional a redefinir el orden de suplencias: primero quedó la fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer; luego el fiscal regional del Bío Bío, Roberto Garrido; el fiscal supraterritorial, Miguel Ángel Orellana; y la fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel.
¿Y Valencia?
Un mes después, el martes 26 de mayo, otra señal llamó la atención. Barros envió un correo masivo para despedirse de la jefatura del ECOH RM, con una omisión que no pasó inadvertida.
En sus agradecimientos, Barros no mencionó a Ángel Valencia, pese a que estaba copiado. Sí valoró a otras autoridades del Ministerio Público, como la jefa de Comunicaciones, Deborah Bailey; el jefe de la Unidad de Crimen Organizado, Ignacio Castillo; y la directora Ejecutiva Nacional, Mónica Naranjo.
“Ambos mantienen una relación cordial, pero estrictamente institucional”, resumen quienes conocen la interna.
Las mismas fuentes agregan que la tensión con la Fiscalía Nacional —en particular con Valencia y con el director de Anticorrupción, Lavado de Activos y Probidad Interna, Eugenio Campos— venía en aumento.
“No ha estado de acuerdo con ciertas decisiones de Valencia y Campos. Ellos lo saben y por eso lo han marginado”, comentan.
Esa sería la razón por la que, hasta hoy, Barros no tiene una propuesta formal para continuar, pese a su trayectoria y resultados.
Otras voces, en cambio, lo acusan de exceso de personalismo: “Quiere brillar solo y no deja que otros destaquen”, dice alguien que trabajó con él.
Vea el e-mail aquí
Estimado Equipo:
Muy buenas tardes.
Junto con saludar a cada una y cada uno de ustedes, comunico que, a partir del 01 de julio de este año, el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios ECOH RM, de acuerdo a las definiciones de la Fiscalía Nacional, pasará a integrar la Fiscalía Supraterritorial.
Durante el mes de junio, se realizará el proceso de transición logística y administrativa, lo que se irá informando a través de reuniones con los equipos involucrados.
Quiero destacar que el equipo ECOH RM se transformó en una de las iniciativas más relevantes en la historia reciente de la Fiscalía de Chile, y me siento orgulloso y agradecido de cada jefatura e integrante de la Fiscalía Metropolitana Sur, que contribuyó en su implementación y operación, lo que es reconocido interna y externamente.
Igualmente agradezco a todas y todos quienes integran y han integrado ECOH RM en modalidad de turnos 24/7; a los Fiscales Regionales Metropolitanos y a las y los Fiscales Preferentes Adjuntos ECOH de toda la región. Sin ustedes no hubiese sido posible abordar este desafío, que hoy entregamos en pleno funcionamiento, y aportando significativamente a la persecución penal y a la protección de víctimas y testigos de homicidios y secuestros en contexto de crimen organizado.
Asimismo, quiero destacar el apoyo permanente de la Directora Ejecutiva Nacional, Mónica Naranjo; de la Gerenta de Atención a Víctimas y Testigos, Simone Hartard; de la Gerenta de la División de Estudios, Ana María Morales; del Director de la Unidad Especializada en Crimen Organizado, Ignacio Castillo; de la Directora de Comunicaciones, Deborah Bailey; de la Gerenta de Personas, Paula Arroyave y del Gerente de Administración y Finanzas, Antonio Marangunic.
En especial, agradezco del mismo modo al Fiscal Alex Cortez y a Yanina Herrera, quienes apoyaron directamente como integrantes de la Fiscalía RM Sur, en el día a día en la operación de ECOH RM y quienes próximamente se reintegrarán a sus anteriores cargos en nuestra Fiscalía Regional.
Liderar el equipo ECOH RM ha sido uno de los desafíos más significativos de mi carrera de 25 años en la Fiscalía de Chile, donde, al igual que el cargo de Fiscal Regional Metropolitano Sur y cada rol desempeñado en el Ministerio Público, lo he abordado con entrega, profesionalismo y compromiso institucional, y siempre enfocado en la formación de equipos de alta eficiencia y desempeño.
Doy nuevamente las gracias a todas y todos quienes contribuyeron al éxito de ECOH RM y solicito desde ya apoyo en la transición que iniciaremos con la Fiscalía Supraterritorial, donde no cabe duda continuarán fortaleciendo este proyecto que hoy ya es una realidad.
Afectuosamente,
Héctor Barros Vásquez
Fiscal Regional
Fiscalía Regional Metropolitana Sur
Dedicado a su feudo
Según su entorno, Barros decidió concentrar sus últimos meses en cerrar pendientes en la Fiscalía Regional Metropolitana Sur. Allí lidera dos causas clave: el secuestro con móvil político de Ronald Ojeda y la Operación Tokio, enfocada en la ruta del dinero del Tren de Aragua.
“Ha estado muy involucrado en el caso Ojeda, presente en audiencias y en la preparación del juicio oral contra los 20 imputados. Por esta misma causa deberá viajar al extranjero para diligencias cruciales, lo que demanda mucho tiempo”, explican cercanos, quienes añaden que esa fue otra razón para renunciar a la subrogancia de Valencia.
Entre esas diligencias, si se autoriza, figura la declaración como testigo de Nicolás Maduro, actualmente detenido en Estados Unidos.
Con todo, Barros mantiene hoy la “jurisdicción nacional” en causas sobre colocación de explosivos y amenazas a fiscales.




