El miércoles se informó que Estados Unidos y Arabia Saudita estaban a punto de cerrar un acuerdo sobre el programa nuclear civil saudí, que contempla levantar una industria nuclear en el reino bajo supervisión de Washington.
Medios adelantaron que el entendimiento incluiría la reanudación de lazos entre Riad e Israel, aunque no como requisito definitivo. No obstante, Donald Trump estableció otra condición.
“El Acuerdo Nuclear Civil (¡sin enriquecimiento de material!) que negocian el Departamento de Energía de Estados Unidos y Arabia Saudita, limitado a fines no militares como los de Irán y EAU (y otros), será aprobado, pero queda absolutamente supeditado a que Arabia Saudita se incorpore a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham”, publicó en su red social.
¿Qué son los Acuerdos de Abraham?
Trump vuelve así a poner sobre la mesa este marco, impulsado durante su primera administración, que promueve que países árabes normalicen relaciones con Israel, su principal socio en la región.
En ese proceso, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán establecieron vínculos formales. El año pasado se sumó también Kazajistán —que ya tenía relaciones diplomáticas con Israel desde 1992— al firmar el tratado.
El acuerdo fue la primera gran normalización entre Israel y países árabes desde las paces con Egipto (1979) y Jordania (1994). Sus defensores destacan el aumento de la cooperación regional y del comercio entre los firmantes.
En particular, Israel y Emiratos han rubricado convenios adicionales, incluido uno quinquenal para intercambio de conocimientos agrícolas, considerados internacionalmente como un avance diplomático.
Estos entendimientos también quebraron el consenso previo de que la normalización solo llegaría tras resolver el conflicto israelo-palestino mediante la solución de dos Estados. Este es el principal argumento de quienes rechazan el proceso: los palestinos se perciben como los grandes perjudicados.
White House press secretary Karoline Leavitt said President Trump wants Saudi Arabia to join the Abraham Accords before a proposed U.S.-Saudi civil nuclear energy deal moves forward, confirming the agreement is contingent on that condition.
Saudi Arabia has not yet responded… pic.twitter.com/QRWk0H2b5C
— CBS News (@CBSNews) July 23, 2026
Según DW, estos acuerdos “privaron a los palestinos de un importante medio de presión frente a Israel”, escribe Khaled Elgindy, experto en política de Medio Oriente, en la revista IPG-Journal, cercana al SPD alemán.
“El resultado es que Israel también pierde algunos de los últimos incentivos que quedaban para poner fin a la ocupación de los territorios palestinos o reconocer de otro modo los derechos de los palestinos”, añade Elgindy.
Arabia Saudita, por su parte, sostuvo conversaciones con Estados Unidos para normalizar la relación con Israel, un hito especialmente sensible al ser custodio de los dos santuarios más sagrados del islam.
Sin embargo, el reino frenó ese acercamiento tras el inicio de la guerra en Gaza, desatada por el ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023.
Desde entonces, Riad insiste en que no habrá normalización sin avances concretos hacia un Estado palestino independiente, una postura que choca con la oposición de Netanyahu.
Tras las declaraciones de Trump, la Casa Blanca precisó que Israel no ha condicionado los Acuerdos de Abraham al futuro del programa nuclear civil saudí.




