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Tras presión de Trump, Infantino se defiende y acusa a críticos del Mundial de propagar odio

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Escrito por:Jaime Zavala

La controversia por la anulación de la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, una medida que generó cuestionamientos durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, volvió a tomar impulso tras las declaraciones del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Sin aludir directamente a ese episodio, el dirigente defendió los parámetros arbitrales utilizados en el certamen y respondió con firmeza a las críticas que acompañaron la competición.

En un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, Infantino argumentó que decisiones como revertir sanciones disciplinarias son parte del fútbol de elite y cuestionó que se señalen como reprochables precisamente en países donde también se aplican con frecuencia.

“Las tarjetas rojas o amarillas potencialmente erróneas, o las decisiones posteriores de no sancionar a los jugadores en determinadas situaciones, son habituales y están ampliamente aceptadas en algunas de las ligas más importantes del mundo. Resulta curioso que los mismos países que emplean estas prácticas sean los que las critican“, escribió.

Sus declaraciones se conocen después de que uno de los momentos más debatidos del torneo fuera la retirada de la roja a Balogun, decisión que le permitió jugar los octavos ante Bélgica y que, según trascendió, estuvo rodeada por la ‘presión’ del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de llamadas telefónicas.

Más allá de la disputa arbitral, Infantino aprovechó su balance del Mundial para destacar la organización y cuestionar a quienes pusieron en duda el desarrollo del campeonato.

“Siete millones de personas de 200 países disfrutaron del torneo a través de 16 ciudades fantásticas y estadios: cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia, sólo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión. Todo fue seguro y feliz”, afirmó.

El titular de la FIFA lamentó que, en su opinión, una parte de la opinión pública y los medios enfocara la atención en polémicas en lugar de reconocer el desempeño global del evento.

“Estaban tan consumidos por el odio y las críticas que se lo perdieron todo. A aquellos que, tras sus plumas y papeles, tras sus pantallas, difunden odio y rumores ⁠falsos, quiero decirles que, mientras ustedes se quedan atrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea organizando, trabajando duro y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo. Mientras ustedes dividen, nosotros unimos“, agregó.

Infantino también citó el caso de Irán para sostener que el fútbol puede imponerse a las tensiones geopolíticas. Remarcó que la selección iraní ingresó a Estados Unidos sin contratiempos, pese a la relación conflictiva, y reivindicó la función integradora del deporte.

“Cuando la selección iraní empezó a jugar, todos los cánticos contra ella se convirtieron en una sola canción (…). Esto va de política. El fútbol va de unidad, no de división. El fútbol es más grande que el odio y la discriminación. Hablan de las pocas personas a las que se denegó la visa y pasan por encima los millones a los que se les aprobó de todas partes del mundo”, defendió.

En el tramo final de su mensaje, insistió en que el balance del Mundial fue favorable y apeló a la capacidad del fútbol para tender puentes por encima de las diferencias.

El dirigente cerró asegurando que se siente “increíblemente orgulloso de haber contribuido, aunque sea un poco, al gran espectáculo” del torneo y expresó su deseo de que “puede que el fútbol se eleve por encima del odio“.