La Bundesliga no aplicará íntegramente las directrices arbitrales utilizadas en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Entre las descartadas figura la llamada ‘Ley Prestianni’. Además, la DFB confirmó a Dpa que hablar tapándose la boca se sancionará con tarjeta amarilla y no con expulsión.
La principal diferencia radica en que los jugadores que se cubran la boca con la mano durante un cruce con un rival solo verán la amarilla y no serán echados del campo. La medida fue adoptada por el comité de árbitros de la DFB, liderado por su director gerente, Knut Kircher, junto con la Comisión de Fútbol de la Bundesliga.
En la Copa del Mundo, esa conducta se castigó con tarjeta roja. Los casos de Miguel Almirón (Paraguay) y Piero Hincapié (Ecuador) terminaron en expulsión por ese motivo.
Otra variación con respecto al Mundial es que, en el profesionalismo alemán, el VAR no estará habilitado para revisar decisiones vinculadas a saques de esquina.
En cambio, sí se incorporarán otras actualizaciones normativas en primera y segunda división. Entre ellas, los árbitros podrán realizar una cuenta regresiva de cinco segundos no solo cuando el portero retenga el balón en exceso, sino también antes de un saque de banda o de puerta. Si el equipo no repone la pelota dentro de ese lapso, la posesión pasará al adversario.
También se endurecerán los tiempos para las sustituciones. Los clubes deberán efectuar los cambios con mayor celeridad o se arriesgarán a disputar un minuto con un jugador menos.
Además, cuando un futbolista reciba asistencia médica en el campo o el juego se detenga para atenderlo, deberá salir y esperar un minuto antes de reingresar.
La intención es desalentar la pérdida de tiempo deliberada por medio de lesiones fingidas. Quedan fuera de esta regla los choques entre jugadores, los golpes en la cabeza y las faltas que conlleven una tarjeta.
Por último, la Bundesliga sí incorporará una de las innovaciones vistas en el Mundial: el VAR estará obligado a revisar la segunda tarjeta amarilla de un jugador cuando esta suponga su expulsión.




