Un juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil autorizó a la Policía Federal a indagar a Fábio Luís Lula da Silva, “Lulinha”, hijo mayor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, por presunto tráfico de influencias, según informaron este jueves medios del país.
El ministro André Mendonça acogió una solicitud policial para esclarecer el papel de Lulinha en gestiones orientadas a obtener una autorización de comercialización de cannabis medicinal en programas vinculados al Ministerio de Salud, de acuerdo con el diario Folha de São Paulo.
La pesquisa sobre el primogénito de Lula coincide con la inminente apertura oficial de la campaña para las elecciones presidenciales de octubre, en las que el mandatario progresista aspira a un cuarto mandato no consecutivo.
Los sondeos más recientes colocan a Lula en primer lugar de las preferencias, por delante del senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), este último actualmente encarcelado por golpismo.
Las autoridades sospechan que Lulinha habría actuado en favor del lobista Antônio Carlos Camilo Antunes en negociaciones con el Ministerio de Salud.
La Policía Federal ya imputó a Camilo Antunes en una causa distinta, vinculada a un esquema de corrupción en el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), por el desvío multimillonario de pagos a pensionados y jubilados.
En ese expediente, que investiga un desfalco de hasta 6.300 millones de reales (unos 1.240 millones de dólares / 1.100 millones de euros) en el INSS, Lulinha es mencionado, aunque no figura como investigado.
En este nuevo frente, a Lulinha se le vincula con Camilo Antunes, apodado “Careca do INSS” (Calvo del INSS).
La autorización de Mendonça abarca tratativas entre el lobista y el Ministerio de Salud.
En ese marco, la Policía sostiene que Lulinha habría intervenido a favor de Camilo Antunes y de una empresaria cercana, Roberta Luchsinger, utilizando su ascendencia ante el Ministerio de Salud y la Jefatura de la Presidencia, según Folha de São Paulo.
En un comunicado a la prensa, el abogado de Lulinha, Marco Aurélio de Carvalho, cuestionó la nueva línea investigativa, a la que atribuye el hecho de que no se hallaron irregularidades que lo involucraran en el caso del INSS.
“Lulinha ya demostró que no mantiene relación alguna, directa o indirecta, con el INSS, ni con los negocios de Roberta. La Policía Federal no encontró nada en el INSS y ahora pretende buscar en otro ámbito. Eso es una investigación prospectiva. Es grave”, afirmó el defensor.




