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España refuerza seguridad y cierra pasos en la frontera con Marruecos ante la crisis migratoria

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Agencia EFEAgencia española de noticias

La frontera de Beni Enzar, el único paso operativo entre España y Marruecos en Melilla, sigue clausurada tras varios intentos de acceso irregular. La Delegación del Gobierno en la ciudad pidió a la población que no se acerque al perímetro para facilitar el trabajo de las fuerzas de seguridad. La tensión se mantuvo durante todo el día, con varios focos de conflicto a lo largo del límite fronterizo.

Según fuentes policiales citadas por EFE, además de Beni Enzar se registraron intentos en el antiguo paso de Barrio Chino, cerrado desde marzo de 2020 por la pandemia. Ese mismo enclave fue escenario del último salto masivo el 24 de junio de 2022, con al menos 23 fallecidos según cifras oficiales marroquíes, mientras ONG elevaron el balance por encima del centenar.

Despliegue en los puntos calientes de la frontera España – Marruecos
En la zona de Barrio Chino volvieron a oírse sirenas y verse destellos de los vehículos de la Guardia Civil. Testigos de EFE observaron a varios migrantes encaramarse a la valla del antiguo control, desmantelado hace meses. Los agentes realizaron disparos disuasorios para frenar la entrada, en un contexto de gran presencia policial, detonaciones y gritos.

Otro punto con intentos de acceso fue el dique sur, que actúa como frontera terrestre y marítima en el extremo meridional de la ciudad. Este paso se cerró al tránsito el jueves por seguridad. El operativo sumó vehículos de la Policía Militar y un amplio despliegue de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local, que bloqueó las carreteras de acceso a las áreas afectadas.

Numerosos curiosos se congregaron cerca y algunos acudieron a la playa para ver a quienes trataban de entrar a nado. Parte de esos migrantes logró internarse en la ciudad corriendo por el barrio del Hipódromo, según EFE. En Beni Enzar, los primeros momentos dejaron un intento de entrada a la carrera y múltiples disparos, visibles en la noche por el humo.

Movilización en Ceuta
Fuentes policiales indicaron a EFE que las fuerzas del Estado actuaron para repeler las entradas irregulares. Varias patrullas redirigieron a grupos desde la franja limítrofe hacia el interior marroquí, con el operativo coordinado también desde el aire mediante drones y helicópteros. Ambulancias se desplazaron a la zona, mientras decenas de personas seguían los hechos y compartían videos del lado marroquí con grupos corriendo hacia la frontera.

La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, acudieron a los puntos conflictivos. Imbroda estimó en la Cadena COPE que habrían logrado acceder “unos 300, 400 como mucho” por tierra y mar. La situación también presiona a Ceuta, donde Marruecos ha reforzado el control fronterizo, aunque miles de personas permanecen en la zona y avanzan por la costa.

La presión migratoria en Ceuta ha dejado al menos 18 fallecidos, según la administración española. Las autoridades marroquíes han endurecido los controles, pero miles de jóvenes se han replegado en colinas cercanas y han lanzado piedras a los agentes. En el mar, el flujo de personas hacia el espigón ceutí continúa, bordeando la costa para alcanzar suelo español. Aunque las fuerzas despejan los alrededores, oleadas de jóvenes han esquivado controles por carretera.

Colapso en ciudades españolas fronterizas
Rabat y Madrid han avanzado que las personas que entraron de forma irregular serán devueltas a Marruecos, anuncio que no ha rebajado la tensión.

Marruecos activó controles en estaciones y carreteras para frenar el flujo hacia el norte, aunque numerosos jóvenes avanzan a pie durante kilómetros por zonas boscosas. El centro de Fnideq (Castillejos) se ha llenado de personas que buscan cruzar a Ceuta, muchas comprando flotadores para lanzarse al mar.

Castillejos se encuentra saturada: restaurantes y cafés han cerrado antes por temor a disturbios y circular en automóvil resulta casi imposible por atascos y cortes. Una fuente policial señaló: “Hemos despejado la zona más próxima a la frontera. Seguiremos avanzando para despejar todo esta noche”. Aun así, Hadiya llegó con sus hijas porque “vio en el teléfono un aviso de que España abría la frontera para entrar sin papeles”.

El rumor se propagó con rapidez y alimentó la movilización. Un joven marroquí que corría con amigos hacia Ceuta preguntaba: “¿Es verdad que han abierto la frontera y se puede pasar sin papeles a España?”. Aunque no hay cifras oficiales de Marruecos, medios locales apuntan a que esta crisis podría superar la de 2021, cuando 10.000 personas alcanzaron Ceuta en plena tensión diplomática.

El episodio coincide con el 27 aniversario de la entronización de Mohamed VI, que celebró una recepción en M’diq sin aludir a la situación en su discurso. Estalla, además, días después de que España avanzara en el reconocimiento de la nacionalidad a saharauis nacidos bajo administración española y una semana después del viaje de Pedro Sánchez a Argelia, país con el que Rabat rompió relaciones en 2021 por el Sáhara.