
IPER reveló abrupta caída en la confianza empresarial en la Región del Biobío
Chile
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Un convulsionado proceso de instalación atraviesa la administración del Presidente José Antonio Kast. A solo 138 días de asumir el mando, el Ejecutivo ya registra 33 renuncias o remociones de autoridades, lo que equivale a la salida de una autoridad en promedio cada cuatro días.
El escenario fue analizado en Canal 9 Bío Bío Televisión junto a Rodrigo Espinosa, analista político y director de la Escuela de Administración Pública de la Universidad Diego Portales (UDP), quien abordó el impacto de esta rotación y la reciente polémica generada por la campaña de donaciones lanzada tras los últimos sistemas frontales.
Entre los episodios más recientes que marcan esta cifra se encuentra la salida del exsubsecretario de Hacienda, tras dar positivo en un test de drogas, y la desvinculación de la exseremi de Salud de Arica, luego de publicar un llamado a reclutar personal exigiendo explícitamente militancia en el Partido Republicano o lazos familiares con integrantes de la colectividad.
Para Espinosa, la frecuencia y circunstancias de estas salidas son un hecho "atípico" desde el retorno a la democracia, reflejando las dificultades de un partido nuevo al instalarse en el poder:
"Habla de las tremendas dificultades que ha tenido el actual gobierno para conformar sus equipos. Muestra en cierta medida la instalación de un partido nuevo como el Partido Republicano, que ha pagado los costos de la falta de experiencia, similar a lo que se le criticó en su momento a la administración anterior", señaló el académico.
Asimismo, advirtió que la alta rotación en las secretarías regionales ministeriales (seremías) genera un impacto negativo directo en las regiones, al interrumpir la continuidad de la gestión y la implementación de políticas públicas locales.
Otro punto de discusión de las últimas jornadas responde a la publicación realizada por la Subsecretaría de Hacienda incentivando aportes de dinero y bienes al Fondo Nacional de Reconstrucción tras las emergencias derivadas del frente de mal tiempo.
Al respecto, el analista sostuvo que resulta atípico que el propio Estado apele directamente a donaciones ciudadanas en lugar de articular respuestas mediante recursos públicos y reasignaciones presupuestarias:
"Lo que uno esperaría es que el Poder Ejecutivo apunte con políticas públicas concretas y recursos del Estado. El sistema de donaciones privadas debiera quedar en manos de iniciativas de la sociedad civil u ONGs. (...) Esta falta de claridad aporta otro titular y desvía la conversación de lo sustantivo, que es la realidad de las personas afectadas", explicó Espinosa.
Respecto a los beneficios tributarios anunciados para quienes realicen aportes, el especialista advirtió que la falta de certeza sobre su funcionamiento genera más dudas que certezas, sumándose a los problemas de comunicación que ha evidenciado el Gobierno en el despliegue de su primera gran emergencia por mal tiempo.