Diversas compañías de Bomberos de la capital siguen desplegadas para controlar el gran incendio que se desató anoche en Quilicura. El siniestro afecta a las instalaciones de Panimex, firma dedicada a fabricar y almacenar productos químicos, ubicada a un costado de la Ruta 5 Norte.
El foco se habría originado en el área de producción. Las llamas alcanzaron sectores con distintas sustancias químicas y cilindros de gas, lo que desencadenó varias explosiones en los primeros minutos y levantó una densa columna de humo.
Por la naturaleza de los materiales involucrados, incluido amoníaco, la situación fue catalogada como incendio con presencia de productos peligrosos.
Desde hace más de 11 horas, alrededor de 250 voluntarios de cerca de 35 compañías de la Región Metropolitana trabajan en el sitio. El último balance nocturno indicó que no se registraban heridos, ni entre civiles ni entre bomberos.
El combate inicial se dificultó por la falta de información precisa sobre los químicos almacenados. El comandante del Cuerpo de Bomberos de Quilicura, Carlos Cid, señaló que las hojas de seguridad estaban mojadas y en mal estado. Tampoco se ubicó de inmediato al prevencionista de riesgos ni existía un contacto que entregara todos los antecedentes necesarios.
Humo llegó a zonas residenciales
La pluma de humo avanzó hacia barrios residenciales cercanos a la zona industrial. Durante la madrugada, vecinos reportaron olores químicos muy intensos, incluso a distancia del foco del incendio.
El delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, advirtió sobre la toxicidad del humo y recomendó cerrar puertas y ventanas, sellar junturas con paños húmedos, evitar la actividad física y permanecer atentos a la información oficial.
Hasta el momento no hay un detalle definitivo de todas las sustancias consumidas por el fuego ni una delimitación precisa del alcance de la nube.
Clases suspendidas
Debido a la toxicidad del humo y como medida preventiva, este miércoles se suspendieron las clases en todos los establecimientos educacionales de Quilicura.
La alcaldesa, Paulina Bobadilla, precisó que la suspensión rige para todos los colegios de la comuna. La decisión fue adoptada por la Delegación Presidencial, tras evaluación conjunta con la Seremi de Salud.
La municipalidad recibió numerosos llamados de familias solicitando la suspensión por los fuertes olores y el potencial riesgo para la salud de estudiantes.
Ruta 5 con tránsito habilitado
Durante la emergencia, se interrumpió el flujo por la Ruta 5 Norte y se aplicaron desvíos hacia la Autopista Los Libertadores y la avenida General San Martín, para facilitar el trabajo de Bomberos y alejar a los vehículos del área de riesgo.
El tránsito por la Ruta 5 Norte fue reabierto cerca de las 05:00 horas, una vez reducido el peligro inmediato para quienes circulaban por el sector.
Sin embargo, el tránsito por la caletera a la altura del siniestro continúa suspendido.
Prohibición de funcionamiento
Los daños más severos se registraron en el sector productivo de la planta. Aún no hay una estimación económica ni un catastro completo de las áreas afectadas.
La Seremi de Salud Metropolitana decretó la prohibición de funcionamiento e inició un nuevo sumario sanitario contra Panimex.
El seremi (s), Omar Cáceres, señaló que durante la emergencia se detectaron dispositivos de control aparentemente fuera de operación o con fallas. Asimismo, confirmó fiscalizaciones y sanciones previas, junto con instrucciones para implementar medidas de seguridad y control.
La autoridad sanitaria deberá establecer si el origen del incendio obedece a negligencia, deficiencias de control u otra falla.
Emergencias anteriores
No es la primera vez que Panimex enfrenta una contingencia de este tipo. La compañía registra antecedentes de incendios y explosiones en la década pasada.
El 10 de diciembre de 2013, un incendio consumió parte de las instalaciones donde se guardaban productos como ácido fumárico y anhídrido ftálico. Cerca de 300 bomberos trabajaron por más de cinco horas y once voluntarios resultaron heridos, dos con quemaduras graves.
El 17 de noviembre de 2014, otro siniestro afectó depósitos con solventes y unos tres mil litros de alcohol. Hubo explosiones, una amplia columna de humo y tres personas afectadas. La autoridad sanitaria abrió un nuevo sumario y alertó por la acumulación inadecuada de materiales combustibles.
Más tarde, el 12 de julio de 2017, la explosión de una caldera en la sala de máquinas originó un nuevo incendio. Cuatro trabajadores resultaron lesionados, uno inicialmente en riesgo vital. En esa ocasión, Bomberos también reportó problemas por falta de información entregada por la empresa.




