El 25 de julio, en el estadio CAP de Talcahuano, Huachipato y Cobresal protagonizaron un vibrante 3-3. Sin embargo, el marcador quedó en segundo plano por el tenso cara a cara entre el defensor ‘acerero’ Kevin Altez y el árbitro Héctor Jona, episodio que incluyó un amago de cabezazo cuando el juez se interpuso frente al jugador. Altez terminó expulsado y surgieron críticas desde exfutbolistas, como Juvenal Olmos, quienes calificaron la actitud del árbitro como “matonesca”.
Por el incidente, el zaguero recibió cuatro fechas de castigo, la sanción mínima contemplada para “intento de agresión”, que puede llegar hasta diez jornadas. En diálogo con BioBioChile, el abogado y secretario de la Primera Sala del Tribunal de Disciplina, Simón Marín, explicó la resolución: revisaron las imágenes con detalle y, dentro del marco de esa infracción, optaron por el piso del rango al no advertirse un contacto efectivo.
h2>¿Puede el tribunal sancionar al árbitro?
Aunque Héctor Jona habría sido reprendido por la Comisión de Árbitros —y no ha vuelto a ser designado desde ese encuentro—, entre los hinchas surgió la duda sobre si el Tribunal podía castigarlo. Al respecto, Marín señaló que solo es posible si existe una denuncia presentada por las entidades habilitadas para hacerlo; el Tribunal no actúa de oficio en estos casos.
“Me imagino que el Comité de Árbitros habrá hecho sus propias evaluaciones; nosotros no intervenimos ahí. En este caso solo juzgamos la conducta del jugador”, añadió Marín. Consultado sobre si la actitud de Jona influyó para imponer el mínimo de castigo a Altez, el secretario de la Primera Sala precisó que no fue un factor determinante al momento de ponderar.




