Análisis en Estados Unidos apuntan a que, al menos en conversaciones privadas, Donald Trump se habría decantado por JD Vance como su preferido para encabezar la próxima carrera presidencial. Cabe recordar que, por disposición constitucional, el actual mandatario no puede optar a un nuevo mandato en la Casa Blanca.
A ello se suma que Trump concluiría su segundo periodo con 82 años y, por ahora, los sondeos de popularidad no le son favorables.
De acuerdo con el Washington Post, en un reciente encuentro con donantes republicanos y simpatizantes del movimiento MAGA, Trump habría señalado: “Al final del día, necesitamos elegir a JD (Vance)”.
Este guiño inicial se ha dado en la intimidad del círculo de Trump. En público, en cambio, continúa afirmando que no ha tomado una decisión entre Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
En paralelo, el presidente sigue consultando a amigos y personas de su confianza sobre el tema.
“Un asesor del presidente, con conocimiento directo de lo dicho a los donantes, aseguró que Trump ya definió en privado que Vance será el heredero del Partido Republicano, pero que es ‘demasiado pronto’ para establecer cuándo Vance oficializará su postulación”, indicaron las fuentes.
“No obstante, otros seis asesores y aliados cercanos advierten que no están convencidos de que exista una definición por Vance; subrayan que Trump ofrece mensajes distintos a interlocutores distintos y que podría cambiar de parecer respecto a un eventual respaldo para 2028”, añadieron.
Por ahora, esto no implica que el próximo abanderado republicano sea necesariamente Vance o Rubio: la nominación se resolverá en primarias, terreno en el que los afines a Trump han logrado buenos resultados.
En términos programáticos, JD Vance encarnaría, en principio, una continuidad con la línea de Trump: ambos promueven una visión más tradicionalista de Estados Unidos y se identifican con el movimiento MAGA.
Sin embargo, podría pesar en contra del vicepresidente su postura crítica frente a la guerra en Medio Oriente y su mayor distancia respecto de Israel.
Rubio, por su parte, alcanzó un punto alto de popularidad a comienzos de año tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Desde entonces ha concentrado su gestión como jefe de la diplomacia estadounidense en América Latina, con menos pronunciamientos sobre Irán y Europa.
President Trump says it's "way too early" to be thinking about the 2028 presidential race, responding to a report that he told donors they need to get VP JD Vance elected as his MAGA successor. pic.twitter.com/KV7FEiJ913
— Fox News (@FoxNews) August 6, 2026
En sus declaraciones públicas recientes, Trump ha elogiado a los dos principales integrantes de su gabinete.
“Por cierto, creo que es un equipo ideal. Pero son detalles menores. Eso no significa que cuenten con mi respaldo bajo cualquier circunstancia. Aun así… suena como un candidato a la presidencia y otro a la vicepresidencia”, dijo en un acto en mayo.
Vance se ha mostrado prudente ante una hipotética postulación. “Mi forma de tomar decisiones es intentar no tomarlas hasta que sea absolutamente necesario”, expresó a CBS en junio.
Rubio, en tanto, no ha manifestado intención de repetir una candidatura como la de 2016, aunque Trump le ha dedicado encendidos elogios.
“Tengo la predicción de que Marco pasará a la historia, y lo digo en serio, como el mejor secretario de Estado en la historia de Estados Unidos”, afirmó en octubre.




