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Región del Bío Bío
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La Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) contempla nuevas iniciativas legislativas y una reforma constitucional, pero desde la oposición cuestionan que parte de las medidas anunciadas ya se encontrarían en tramitación o habían sido comprometidas previamente. En el Biobío, el seremi de Seguridad Pública, Richard Soto, aborda los alcances de la estrategia y los desafíos que enfrenta la región.
La seguridad volvió a instalarse como una de las principales prioridades de la administración del Presidente José Antonio Kast, luego del anuncio de una nueva Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), que busca endurecer las herramientas del Estado frente a la delincuencia organizada, el narcotráfico y los hechos de violencia.
La iniciativa contempla un paquete de más de 30 medidas y proyectos, además de una reforma constitucional que busca reforzar el rol del Estado en materia de seguridad. Entre las propuestas anunciadas se encuentran modificaciones a la legislación sobre asociaciones criminales, agravantes vinculadas a la utilización de menores de edad en delitos y nuevas herramientas para enfrentar determinadas formas de violencia e incivilidad.
El anuncio, sin embargo, también abrió un debate político. Desde la oposición se ha cuestionado que algunas de las iniciativas presentadas por el Ejecutivo ya estaban en el Congreso o habían formado parte de políticas anunciadas anteriormente.
En este escenario, el seremi de Seguridad Pública del Biobío, Richard Soto, analiza los alcances de la nueva estrategia y responde a los cuestionamientos respecto de la continuidad de las políticas de seguridad implementadas durante los últimos años.

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