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Rusia y Japón reavivan la disputa por las Kuriles bajo la creciente presión de Vladimir Putin

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Escrito por:César Vega Martínez

Rusia y Japón atraviesan una nueva escalada diplomática por las islas Kuriles, conocidas en Japón como Territorios del Norte. El origen inmediato fue una inusual visita del presidente Vladimir Putin a Etorofu, lo que provocó una reacción inmediata del gobierno de Sanae Takaichi.

Según DW, se trata de un archipiélago del Pacífico actualmente administrado por Rusia, pero reclamado por Tokio desde hace décadas.

Disputa de Rusia y Japón por las islas Kuriles

Putin pisó el archipiélago por primera vez en dos décadas desde que asumió la presidencia. El Kremlin indicó que el propósito del viaje fue supervisar ejercicios navales en el Pacífico.

EFE reportó que el mandatario recorre Siberia y el Lejano Oriente ruso desde fines de julio, pero su parada en las Kuriles no había sido anticipada. Hasta ahora, había evitado acciones que pudieran avivar el conflicto con Tokio.

Durante la estancia, el líder ruso no emitió mensajes políticos directos. Según la televisión pública, acudió a una procesadora de pescado —donde degustó caviar local—, además de un hospital y una escuela.

A la vez, exaltó la memoria histórica: afirmó que “llevan en la sangre el gen de la victoria” y llamó a honrar a los caídos en la operación de septiembre de 1945 en las Kuriles, la última gran ofensiva del Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial.

La víspera sí se refirió a Japón, acusándolo de imponer sanciones “injustificadas” a raíz de la guerra en Ucrania. Sostuvo: “No amenazamos a Japón. No tenemos absolutamente ninguna reclamación en su contra”, y atribuyó el viraje en la postura japonesa al relevo de Shinzo Abe en 2020.

La cancillería japonesa reaccionó de inmediato a la visita a Iturup (Etorofu en japonés), citando al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdriev, para transmitir una protesta formal y pedir que sea elevada con urgencia a Moscú.

El ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, calificó el desplazamiento como “sumamente lamentable”, advirtiendo que afecta gravemente las relaciones bilaterales y “hiere los sentimientos del pueblo japonés”.

Reiteró que los Territorios del Norte —Kunashiri, Etorofu, Shikotan y Habomai— constituyen “parte inherente del territorio japonés, histórica y jurídicamente, conforme al Derecho Internacional”.

La primera ministra Sanae Takaichi condenó el viaje como “absolutamente inaceptable” y sostuvo que es “incompatible” con la postura japonesa sobre las islas.

Añadió que la visita “profundiza el sentimiento antirruso en el país y dificulta recomponer los lazos a medio y largo plazo”, ya tensos desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. “Esperamos que la parte rusa se tome muy en serio la gravedad de este asunto”, insistió.

Históricamente, aunque exploradores rusos llegaron primero, las Kuriles pasaron a soberanía japonesa en 1875 mediante el Tratado de San Petersburgo. Tras la Segunda Guerra Mundial, fueron incorporadas a la Unión Soviética conforme al Tratado de San Francisco.

En 1956, ambos países firmaron una declaración que restableció vínculos diplomáticos y abrió la puerta a una posible devolución de parte del archipiélago, situado entre Hokkaido y Kamchatka y con abundantes recursos pesqueros.

Sin embargo, la Constitución rusa reformada en 2020, mediante un referéndum controvertido, prohíbe al presidente ceder territorio a otros Estados, lo que cierra la vía a concesiones sobre las Kuriles y también afecta a las regiones ucranianas anexionadas en 2014 y 2022.