La Policía de Investigaciones rescató 25 ejemplares de fauna exótica desde una vivienda en Coronel. Entre las especies halladas había serpientes pitón bola, una boa, guacamayos y otras aves, además de reptiles y pequeños mamíferos, todos en condiciones deficientes.
El operativo fue encabezado por detectives de la BIDEMA Concepción, en coordinación con el Ministerio Público y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
La situación se descubrió cuando funcionarios acudieron por una denuncia de violencia intrafamiliar y, en el registro del domicilio, detectaron a los animales en evidente deterioro.
Dentro de contenedores se ubicaron tortugas patas rojas, aves exóticas, chinchillas, dragones barbudos, serpientes pitón bola, iguanas, geckos leopardo, una boa constrictor, guacamayos y otros reptiles.
Pareja exhibía animales en distintos puntos del país
El cuidador de los ejemplares, un hombre adulto, quedó con orden de detención por presunto maltrato animal y por vulnerar la normativa de protección y tenencia de especies. Los animales fueron derivados al Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Andrés Bello.
La fiscal Ana María Aldana señaló que se trataba de una empresa familiar que “exhibía estos animales en distintos puntos del país”. Por ahora, añadió, no corresponde calificarla como un zoológico itinerante ilegal.

De acuerdo con el director regional del SAG, Roberto Ferrada, la pareja poseía autorizaciones, pero faltaban especificaciones sobre parte de la colección. Indicó que las especies respaldadas estaban permitidas para su exhibición y custodia, pero que la declaración presentada era incompleta respecto de todos los individuos hallados.
Animales hacinados y con nula alimentación
El subprefecto Rodrigo Arévalo, jefe de la BIDEMA Concepción, detalló que los recintos en que permanecían “no reunían las condiciones propicias para mantenerse en buenas condiciones, dadas las altas temperaturas, escasez de agua y prácticamente nula alimentación”.
Añadió que el lugar no era apto para mantener ese tipo de fauna: por el calor y el hacinamiento al que estaban sometidos, sufrían de manera evidente, configurando el delito de maltrato animal.
Cayetano Espinosa, médico veterinario y coordinador de Fauna Silvestre de la UNAB, indicó que algunos llegaron con desnutrición y otros con patologías avanzadas. En la clínica están siendo estabilizados con requerimientos específicos de temperatura, luz UV, calor y dieta.
El detenido será formalizado este martes por el artículo 11 de la Ley n.º 20.962, que implementa la Convención CITES sobre especies amenazadas, y por maltrato animal. Es la primera formalización en la región bajo la normativa CITES.




