Corea del Norte ha capitalizado su acercamiento a Rusia para reactivar su economía y reforzar sus fuerzas armadas, una posición más sólida desde la que responde a los recientes intentos del presidente de EEUU, Donald Trump, por retomar el diálogo, incluida su inesperada orden de recortar unas maniobras militares clave con Corea del Sur.
Según Victor Cha, titular de la Cátedra sobre Corea en el CSIS, este respaldo ruso ha aliviado la presión sobre Kim Jong-un para buscar un levantamiento de sanciones internacionales, a diferencia de cuando negoció con Trump en 2019.
Trump confirma intención de reunirse con Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, antes de fin de año
Miércoles 19 Agosto, 2026 | 14:17
Horas antes del inicio de las maniobras conjuntas Ulchi Freedom Shield (UFS), Trump ordenó reducir “sustancialmente” ciertos ejercicios, al considerar que envían un mensaje inadecuado a un país que, a su juicio, ha sido “respetuoso” durante sus mandatos.
“La diferencia ahora es que hablamos de una medida concreta, no solo de declaraciones o publicaciones en redes”, señaló Cha a EFE.
La instrucción de Trump, similar a su decisión de pausar ejercicios tras su primera cumbre con Kim en 2018, parece beneficiar a Pionyang, que interpreta las UFS como un ensayo de invasión. Trump llegó a afirmar el lunes que Kim respondió a su invitación para reabrir el diálogo, sin detallar el contenido.
Cha advirtió, no obstante, que Corea del Norte podría aprovechar su posición de fuerza para no apresurar conversaciones y aguardar a las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. el próximo noviembre, con la intención de “obtener una mayor ventaja”.
La mayor capacidad negociadora de Pionyang se explica por el estrechamiento de lazos con Rusia tras el tratado de asociación estratégica firmado en 2024, que contempla asistencia mutua en caso de agresión.
Desde finales de ese año, y según la inteligencia surcoreana, Corea del Norte ha desplegado en torno a 15.000 soldados en apoyo de Rusia en la guerra contra Ucrania, además de suministrar armas y munición, a cambio de divisas, bienes y tecnología de Moscú.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, alertó recientemente de un eventual nuevo envío de entre 30.000 y 50.000 militares norcoreanos.
"Cállate, cállate, cállate", Trump ordena callar a una periodista en el Despacho Oval
El presidente de EE. UU. acusó a la periodista de CNN Kristen Holmes en el Despacho Oval de difundir noticias falsas.
Holmes fue atacada verbalmente mientras intentaba preguntar por la… pic.twitter.com/GXkYC5Ye6z
— DW Español (@dw_espanol) August 18, 2026
Un estudio del Instituto para la Estrategia de Seguridad Nacional (INSS) de Corea del Sur, publicado en marzo, calculó que Pionyang recibió entre 7.670 y 14.400 millones de dólares de Rusia por personal y pertrechos militares entre agosto de 2023 y diciembre de 2025.
“Es probable que ese flujo de recursos haya impulsado con fuerza la economía norcoreana. Puede que no solo se haya dirigido al ámbito militar, sino también a sectores e iniciativas que Kim Jong-un busca potenciar desde hace años”, dijo a EFE Gabriela Bernal, experta del Centro Europeo para Estudios de Corea del Norte.
El año pasado, Corea del Norte habría crecido un 3,5 %, cerca del 3,7 % de 2024, su mayor avance en nueve años, según estimaciones del banco central surcoreano.
El beneficio no se limita a las divisas. Los soldados norcoreanos han acumulado experiencia directa frente a drones y en guerra electrónica.
“Más que el gesto visible de enviar tropas, participar en un conflicto permite evaluar sobre el terreno el desempeño de sus fuerzas y el nivel de sus armamentos nacionales”, explicó a EFE Jeong Eun-lee, investigadora del Instituto para la Unificación Nacional de Corea (KINU).
El Comando de las Naciones Unidas (UNC), participante en el UFS, indicó recientemente que las maniobras en curso incluyen elementos para contrarrestar las capacidades y la experiencia que las fuerzas norcoreanas habrían adquirido en la guerra de Rusia contra Ucrania.
“Y, sobre todo, el conflicto se está prolongando más de lo previsto. En este contexto, estimo que habrá una transferencia considerable de tecnologías militares procedentes de Rusia”, añadió la investigadora.




