Las autoridades de Costa Rica investigan a un hombre señalado de haber cobrado, durante dos décadas, la pensión de una ciudadana estadounidense que murió en 2005 mientras vivía en un hogar para adultos mayores de la capital, donde él era el administrador.
El Ministerio Público indicó que el sospechoso, de apellido Abarca, habría percibido cerca de 800.000 dólares en ese periodo, por lo que se le atribuyen los delitos de falsedad ideológica, uso de documento falso y estafa.
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Miércoles 19 Agosto, 2026 | 11:53
Como parte de las diligencias, se allanó la vivienda del imputado en busca de pruebas, y un juzgado le impuso medidas cautelares: presentarse periódicamente a firmar, mantener domicilio fijo y no salir de Costa Rica.
De acuerdo con la pesquisa, el sospechoso dirigía un hogar geriátrico en La Uruca, San José. Allí ingresó en 1999 una mujer estadounidense de apellido Collins, quien residió en el centro hasta su fallecimiento en 2005, a los 78 años.
La Fiscalía sostiene que, tras la muerte de Collins, el hombre gestionó su entierro en un cementerio de Cartago y que, en 2006, habría entregado documentos falsos al California State Teachers’ Retirement System (CalSTRS) para ser reconocido como su apoderado y así acceder a la pensión.
Presuntamente, obtuvo una tarjeta bancaria con la que habría retirado al menos 800.000 dólares entre 2006 y 2026.
El caso salió a la luz cuando CalSTRS realizó verificaciones para confirmar si Collins seguía con vida y, a través de la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica, se corroboró su fallecimiento, informó el Ministerio Público.




