La reforma constitucional en seguridad, concebida como eje de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), mantiene un fuerte debate en el ámbito político.
La propuesta busca reconocer la seguridad pública como deber esencial del Estado, crear un nuevo estado de excepción ante alteraciones graves del orden y aumentar las penas contra organizaciones criminales.
Tanto en la oposición como en parte del oficialismo han aparecido reparos sobre el alcance de las medidas y el riesgo de que la Constitución termine usándose con fines políticos coyunturales.
Frente a esas críticas, el presidente José Antonio Kast ratificó su apoyo al ministro de Seguridad, Martín Arrau, resaltando su rol en la conducción de la agenda y afirmando que los indicadores de homicidios y secuestros muestran una tendencia a la baja, mientras crecen los decomisos de droga y las acciones de control en fronteras.
Kast dice que su reforma constitucional es «pequeña» y pide ver el «vaso medio lleno» tras críticas
Viernes 21 Agosto, 2026 | 12:16
A su vez, el senador Demócrata Matías Walker insistió en que la discusión debe centrarse en el texto constitucional, no en figuras del gabinete.
Recalcó que la Carta Magna no debe usarse para hacer política y que el Ejecutivo debiera atender a especialistas en seguridad que han calificado la iniciativa como ineficaz y con riesgos para la democracia.
“No se trata de hacerle enmiendas a este proyecto que no se consultó ni siquiera dentro del propio gobierno. El gobierno debiera retirar esta propuesta y concentrarse en la agenda legislativa de proyectos pendientes”, afirmó.
El ministro inició conversaciones con parlamentarios para evaluar ajustes a la iniciativa. Ante ello, el senador independiente Rojo Edwards valoró la apertura del Ejecutivo y llamó a los partidos oficialistas a apoyar el proyecto constitucional.
“Yo desafío al oficialismo a anunciar su voto a favor de la propuesta constitucional para avanzar rápida y decididamente en el combate contra el crimen organizado y la delincuencia”, dijo.
En este contexto, el cientista político Marco Moreno sostuvo que el presidente Kast debe escuchar, introducir cambios y ceder antes de que las fracturas internas se traduzcan en votos en contra.
“Para Kast es entender que gobernar desde la ventaja sirve para fijar la agenda, pero no garantiza los cuatro séptimos. Tendrá que transformar esa ventaja política en capacidad de negociación”, señaló.
Aunque el respaldo presidencial asegura continuidad en la conducción del plan de seguridad, el Ejecutivo también requiere abrir espacios de negociación para evitar que la iniciativa quede bloqueada en el Congreso.




