Gran Concepción

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Corredores de transporte: alcaldes rechazan cambio a obras públicas y advierten nuevos retrasos

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Nilson PereiraPeriodista Canal 9

Eduardo Saavedra, Miguel Rivera y Rodrigo Vera cuestionaron la decisión del Gobierno de modificar el modelo de ejecución de los proyectos y pidieron certezas respecto de los plazos. El MOP estima que el cambio significará retrasos de entre 2 y 11 meses.

El futuro de los corredores de transporte público del Gran Concepción continúa generando tensión entre las autoridades locales y el Gobierno, luego de que el Ministerio de Obras Públicas confirmara un cambio en la modalidad de ejecución de estas obras.

El ministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, informó que los proyectos dejarán de desarrollarse mediante el sistema de concesiones y pasarán a ejecutarse como obra pública directa, a cargo de la Dirección de Vialidad. Según explicó el Ejecutivo, la modificación permitiría optimizar el uso de recursos fiscales y focalizar las intervenciones en los puntos de mayor congestión.

Sin embargo, la decisión generó un rechazo transversal entre alcaldes del Gran Concepción, quienes cuestionan tanto el cambio de modalidad como los retrasos asociados.

En conversación con Canal 9 Biobío TV, los alcaldes de Talcahuano, Eduardo Saavedra; Hualpén, Miguel Rivera; y Penco, Rodrigo Vera, abordaron la decisión y manifestaron sus reparos frente al nuevo escenario.

El Gobierno estima retrasos de hasta 11 meses

De acuerdo con el MOP, las etapas de ingeniería de los proyectos se mantendrán programadas entre 2027 y 2028. Sin embargo, el cambio de modalidad implicará modificaciones en el cronograma de ejecución.

Para la Ruta 160, el retraso estimado sería de aproximadamente dos meses, mientras que para el proyecto correspondiente a la Ruta 150 y la Autopista Concepción-Talcahuano alcanzaría los 11 meses.

Desde el Gobierno se sostiene que, pese a estos retrasos, el nuevo modelo permitiría reducir en más de un 20% los costos directos de inversión y priorizar intervenciones en cruces, intersecciones y desniveles que presentan mayores niveles de congestión.

Además, el Ejecutivo anunció que se conformarán mesas de trabajo con el Gobierno Regional y los municipios para definir las zonas que deberán ser priorizadas durante las etapas de ingeniería y ejecución.

Alcaldes cuestionan el cambio de modelo

La explicación del Ejecutivo, sin embargo, no ha logrado convencer a los alcaldes de las comunas involucradas.

Para las autoridades locales, el problema no se reduce únicamente a determinar si el proyecto continuará, sino a establecer cuándo comenzarán efectivamente las obras y cuáles serán los plazos definitivos de ejecución.

El alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, ha manifestado la preocupación de la comuna por el futuro de las obras asociadas a la Autopista Concepción-Talcahuano, considerando que se trata de una infraestructura fundamental para la conectividad entre Talcahuano, Hualpén y Concepción.

En Hualpén, el alcalde Miguel Rivera también se suma a las críticas, particularmente por el impacto que cualquier retraso puede tener sobre una zona que concentra diariamente un importante flujo de vehículos y transporte público.

Mientras que desde Penco, el alcalde Rodrigo Vera pone el foco en el proyecto de la Ruta 150, conocido como Camino a Penco, y en la necesidad de que la comuna tenga certezas respecto de una obra que busca mejorar las condiciones de desplazamiento entre Penco y Concepción.

“Todo se atrasará”: molestia en el Gran Concepción

La controversia se instaló con fuerza luego de la confirmación del cambio de modalidad.

Desde el propio Canal 9 se informó que la decisión generó un amplio rechazo en la zona y que las autoridades locales cuestionaron que los nuevos plazos fueran definidos desde el nivel central.

El gobernador regional, Sergio Giacaman, señaló que el ministro De Grange realizará un seguimiento mensual de los avances, aunque reconoció la dureza de la decisión para la zona.

Los alcaldes, en tanto, esperan que las mesas anunciadas por el Gobierno permitan establecer una hoja de ruta concreta y evitar que los retrasos inicialmente anunciados terminen ampliándose.

La alternativa que planteó la empresa concesionaria

En medio de la discusión, el Grupo AZVI, que había sido adjudicatario de los proyectos bajo el sistema de concesiones, planteó al MOP mantener ese modelo y realizar ajustes para reducir los costos.

La empresa sostuvo que, si el proceso concesional continuaba durante 2026, la Ruta 160 podría entrar en operación durante el segundo semestre de 2029, mientras que la Ruta 150 y el Tramo II de la Autopista Concepción-Talcahuano podrían hacerlo durante el segundo semestre de 2030.

AZVI también aseguró que ha mantenido vigentes las garantías de sus ofertas y que ha continuado destinando recursos a estudios de ingeniería, topografía, geotecnia y análisis ambientales.

La empresa propuso además revisar el alcance de las obras para reducir o modificar determinadas partidas, asegurando que esto permitiría disminuir los costos sin afectar, según su planteamiento, la funcionalidad ni la seguridad de los proyectos.

Una espera que mantiene en alerta a las comunas

Los corredores de transporte público forman parte de las obras consideradas estratégicas para enfrentar los problemas de movilidad del Gran Concepción.

La Ruta 160, el Camino a Penco y el corredor de la Autopista Concepción-Talcahuano buscan generar infraestructura exclusiva o preferente para el transporte público y mejorar los tiempos de desplazamiento en algunos de los principales ejes de la intercomuna.

Por ello, para los alcaldes Eduardo Saavedra, Miguel Rivera y Rodrigo Vera, la discusión no solo tiene que ver con el mecanismo de financiamiento, sino con la necesidad de que los habitantes del Gran Concepción cuenten con fechas, recursos y compromisos concretos.

Mientras el Gobierno defiende el cambio a obra pública como una alternativa para reducir costos y focalizar las inversiones, las autoridades locales advierten que cualquier retraso adicional podría seguir postergando soluciones largamente esperadas por quienes diariamente enfrentan la congestión de la intercomuna.