La oposición alista una serie de actividades para septiembre, con una agenda centrada en la conmemoración del Golpe de Estado de 1973 y en homenajes al presidente Salvador Allende. En ese marco, dirigentes del Partido Socialista (PS) y del Partido Comunista (PC) señalaron que esperan señales del gobierno y cuestionaron la idea de “dejar atrás” la historia.
El secretario general del PS, Arturo Barrios, detalló que las colectividades opositoras acordaron desplegar acciones entre el 3 y el 11 de septiembre, poniendo el acento en la defensa de la democracia y la preservación de la memoria histórica.
“Hemos resuelto, como oposición en su conjunto, realizar actos desde el 3 hasta el 11 de septiembre”, afirmó.
Según explicó, el 3 de septiembre se efectuará una jornada de reflexión y diálogo político entre los partidos opositores bajo el lema “Democracia siempre”. El 4 de septiembre se rendirá un homenaje a Salvador Allende, en el aniversario de su triunfo presidencial, a las 11:30 horas frente a su estatua en la Plaza de la Constitución.
La programación incluye además actividades para el 11 de septiembre. “Septiembre se llama Allende, se llama democracia, se llama convivir en igualdad, en tolerancia, en aceptación, en diversidad. No en lecturas únicas de la sociedad”, añadió el dirigente socialista.
“Uno siempre espera gestos”
Consultado sobre si aguarda señales concretas de la administración Kast en una nueva conmemoración del Golpe, Barrios respondió que “uno siempre espera gestos”.
En esa línea, llamó a reconocer lo ocurrido durante la dictadura y destacó una definición formulada en su momento por el expresidente Sebastián Piñera.
“Uno siempre espera que se reconozca lo que ya es una verdad histórica: que Pinochet fue un criminal, un asesino y un ladrón, y que en La Moneda murió defendiendo la democracia Salvador Allende”, sostuvo.
Barrios indicó que el primer gesto sería admitir que durante 17 años hubo “persecución, muerte, traición, exilio y tortura”. Al respecto, agregó: “Eso lo tuvo el presidente Sebastián Piñera, quiero reconocer, porque señaló que aquí hubo una dictadura cívico-militar. De él es aquel concepto; ese fue un gesto grande de Sebastián Piñera”.
Para el secretario general del PS, ese reconocimiento es clave para la convivencia democrática. “Lo mínimo para construir en democracia entre todas y todos es reconocer lo que aquí ocurrió, no esconderlo debajo de la alfombra”, afirmó.
PC enfatiza la memoria y objeta el llamado a “dejar atrás” la historia
Por su parte, la secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, también se refirió a la agenda de septiembre, subrayando la necesidad de mantener viva la memoria histórica.
Recordó que el Partido Republicano no participó en las actividades oficiales por los 50 años del Golpe de Estado y cuestionó la postura de ese sector, que a su juicio insiste en superar la discusión sobre el pasado.
“Siempre han sostenido este discurso de que tenemos que dejar atrás la historia, como si olvidarla no fuese un riesgo de repetición para todos y todas”, planteó.
Figueroa remarcó que, justamente para impedir que se repitan hechos como los vividos en dictadura, es indispensable una memoria activa.
“Si no queremos repetir las malas experiencias y los dolores de nuestra patria, lo que necesitamos también es tener una memoria muy viva”, concluyó.




