A primeras horas de hoy, al menos ocho personas perdieron la vida en Kiev y otras cuatro en sus alrededores durante un nuevo ataque masivo ruso con misiles balísticos y drones contra Ucrania, según los balances de víctimas difundidos por el Servicio de Emergencias y las autoridades de la región de Kiev.
El presidente Volodímir Zelenski comunicó igualmente que, de momento, el número de fallecidos confirmados en este ataque ruso asciende a doce.
Entre las víctimas se cuentan seis trabajadores de la empresa pública ferroviaria ucraniana, Ukrzaliznytsia, según informó la propia compañía, cuya infraestructura figuró entre los principales objetivos del bombardeo nocturno.
Además, cuatro personas más murieron en ataques contra infraestructura industrial y una gasolinera en la localidad de Boríspil, próxima a Kiev.
Numerosos edificios de viviendas resultaron dañados por el impacto de drones o misiles rusos en la región.
Reclaman más sanciones contra Rusia
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, afirmó en X que este nuevo ataque contra Kiev demuestra que, a diferencia de Volodímir Zelenski, quien ofrece un alto al fuego y propone una reunión de presidentes para tratar el final de la guerra, el líder del Kremlin, Vladímir Putin, no busca la paz.
Sibiga pidió intensificar la presión sobre Rusia mediante la aprobación, por parte del Congreso de EE.UU., de una ley promovida, entre otros, por el difunto senador republicano cercano a Trump, Lindsey Graham, que otorgaría al presidente facultades adicionales para imponer sanciones secundarias en forma de aranceles a quienes continúen financiando el esfuerzo bélico ruso mediante la compra de petróleo.
El jefe de la diplomacia ucraniana también reclamó nuevas sanciones internacionales que mermen la capacidad de Rusia para seguir produciendo misiles balísticos y exhortó a los socios a destinar los activos rusos congelados, en especial en la UE, a apoyar a Ucrania.
Rusia ha atacado de forma prácticamente ininterrumpida Kiev desde el jueves, principalmente con drones, en una campaña de bombardeos dirigida sobre todo contra almacenes de supermercados y otras empresas del comercio minorista.




