La Copa Libertadores trajo una nueva consecuencia para Universidad Católica y Coquimbo Unido, elencos que se despidieron este mes del torneo en los octavos de final.
Cruzados y ‘Piratas’ fueron económicamente castigados por la Comisión Disciplinaria de la Conmebol, a raíz de faltas de seguridad cometidas durante sus respectivas visitas a Argentina por la instancia de los 16 mejores.
En los dos casos, el organismo sudamericano impuso multas de 5.000 dólares, monto que se descontará automáticamente de los ingresos que los clubes reciben de Conmebol por concepto de derechos televisivos o patrocinio.
El castigo a Universidad Católica se originó en el empate 1-1 contra Estudiantes de La Plata, jugado el 11 de agosto. La infracción principal estuvo vinculada con la instalación de banderas, pancartas, lienzos y otros textiles en las tribunas, elementos que, según Conmebol, no deben obstruir la visibilidad de los diferentes sectores del estadio.
No obstante, la UC no solo fue multada. La entidad también cursó dos advertencias por incumplimientos de otras normas de seguridad: una por la altura de los textiles instalados en los alambrados que separan las tribunas del campo de juego y otra por la conducta de aficionados que treparon estructuras no habilitadas para ese fin.
Por su parte, Coquimbo Unido fue sancionado por un hecho del 12 de agosto, durante su visita a Platense. En este caso, la Comisión Disciplinaria determinó una infracción al artículo 26, literal m), del Reglamento de Seguridad, que prohíbe a los espectadores escalar rejas, barreras, muros, postes, plataformas u otras estructuras que no estén habilitadas para ello.
Más allá del efecto económico, ambas resoluciones incluyen una advertencia que puede complicar a los clubes si reinciden en faltas similares. Conmebol recordó que la repetición de conductas puede acarrear consecuencias adicionales, según el artículo 27 del Código Disciplinario.
Para este tipo de infracciones, una nueva falta de naturaleza similar dentro de un plazo de dos años se considera un agravante.
Las decisiones fueron tomadas por los jueces únicos Eduardo Gross Brown, en el caso de la UC, y Lucas Ribeiro, en el de Coquimbo, y en ambos fallos se señala que no hay posibilidad de apelación.




