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Un análisis atribuye a munición estadounidense el ataque a una boda en Irán: 4 muertos

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Escrito por:César Vega Martínez

Un examen inicial concluyó que la agresión contra una boda en el sur de Irán se produjo con un proyectil estadounidense disparado de forma directa al sitio, y no por un impacto de rebote como se sugirió en un comienzo.

El ataque, ocurrido en la ciudad de Kuhestak, dejó cuatro fallecidos y 68 heridos, varios de ellos en condición grave.

La investigación se basó en el análisis de videos e imágenes verificadas para reconstruir la trayectoria del armamento, señaló la agencia Reuters.

De acuerdo con el informe, el Comando Central de Estados Unidos informó que el 1 de septiembre sus fuerzas ejecutaron múltiples bombardeos en el sur de Irán contra emplazamientos de defensa aérea, sistemas de radar e instalaciones de comunicaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Además, se indicó que el bombardeo se produjo en represalia por ataques iraníes previos contra objetivos militares estadounidenses en la región del Golfo, agregaron.

El pasado jueves, el presidente de EEUU, JD Vance, se pronunció sobre el tema y señaló: “Lo estamos investigando porque, obviamente, nos importa. Queremos saber”.

Las fuerzas armadas estadounidenses igualmente comunicaron que abrirán una investigación sobre lo sucedido en Irán.

Cabe recordar que la república islámica responsabilizó de forma directa a Estados Unidos por este ataque.

En su cuenta de X, el portavoz iraní de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, afirmó que la “lista de crímenes de Estados Unidos contra el pueblo iraní” es ahora más extensa que nunca, señalando que esa noche una vivienda en Kuhestak, Sirik, fue alcanzada mientras se celebraba una boda, con más de 50 mujeres, hombres y niños inocentes muertos o heridos.

Añadió que esta “atrocidad” no puede desvincularse de la cadena de ataques previos registrados en Minab, Lamerd, Qeshm y otros lugares, ni de las ofensivas contra objetivos militares que, dijo, fueron encubiertas con etiquetas y justificaciones engañosas.

También advirtió que “más peligroso que la propia bomba” es la normalización de los bombardeos, y que resulta aún más grave que el silencio sea interpretado como una forma de legitimidad.