Dos gendarmes arrestados durante el fin de semana quedaron finalmente en libertad, luego de que el Departamento de Investigación Criminal de Gendarmería los denunciara por la presunta agresión a dos internos, en el contexto de una riña general ocurrida en el Módulo 44 del penal Bío Bío.
El suboficial mayor Daniel Jara y el cabo Diego Santos fueron acusados de apremios ilegítimos, siendo trasladados a la Segunda Comisaría de Carabineros, para después ser llevados al Juzgado de Garantía, donde se resolvió que la detención del primero era ilegal y la del segundo, legal.
Sin embargo, aparentemente por la inconsistencia de las pruebas, con testimonios de las presuntas víctimas que indicaban que los gendarmes imputados no los golpearon y que, por el contrario, les habían salvado la vida, el fiscal Andrés Barahona optó por no formalizar la investigación y el juez Iohan León ordenó la libertad de ambos funcionarios.
Según fuentes de Radio Bío Bío, los gendarmes están profundamente afectados, no solo por lo que describirían como una acusación sin sustento, sino también por presuntos malos tratos de parte de personal de Carabineros, evaluando junto a un abogado posibles acciones legales.




